Lo Último

10 dic. 2010

viejo amo a mi esposa 3


Capitulo 3: Sobre el talento de Ellie y sobre su futuro frustrado.
(2007, Texas)
-¿Se han preguntado porque Mickey Mouse usa guantes? –Nos preguntó Junior, mientras se miraba las manos.
-Jamás lo había pensado, hermano… ¿Estás fumando hierba de nuevo? –Pregunté, con una mirada seria.
-¡Para nada cuate! ¡Ahora solo la mastico! ¡No te preocupes mi ese!
Los 4 reímos, ya habían pasado 2 horas y seguíamos formados para el tan esperado Rave de Armin Vaan Buurem.
-Me gustaría ser DJ. –Murmuré de pronto, Ellie, que estaba a mí lado me tomó por el brazo, generando ese cosquilleo que tanto me encantaba.
-¿No deseas ser guitarrista amor?
-Es igual, toda la música es excelente.
Ellie llevaba un short pegado y una blusa verde, me sentía orgulloso de poder llamarme su novio.
-¿Por qué no le pides a Armin que te suba con él al tablero? He escuchado que en los otros conciertos él lo hace.
-Pero el lo hace solo con chicas… ¿Parezco una chica?
-Mira, te diré algo, le pediré que nos suba a ambos, así tal vez por fin yo pueda serte útil.
-Amor. –Repuse, tomándola por las mejillas. –Tú siempre has sido útil para mí, es más… No digas útil… Simplemente complementas mi vida…
-Ya van a empezar de cursis estos dos. –Se burló Junior, que nos miraba con esos ojos perdidos tan típicos de el.
-¡Hey! ¡Tú estabas de cursi conmigo hace unos segundos! –Se quejó Karen.
Todos reímos, siempre me sorprendió eso en la juventud: Teníamos casi 3 horas esperando afuera de un salón para un Rave y aun así la estábamos pasando bien.
Ya dentro del Rave, Ellie y yo nos pusimos en primera fila, donde Armin tocaba con dedicación, dedicándonos sonrisas y saludos a todos. Ellie no paraba de hacerle señas para que nos escogiera a ambos a subir con el, una hora después sus esfuerzos dieron frutos: un par de guardias de seguridad nos dieron las manos y ante la mirada envidiosa de las miles de personas presentes, estuvimos en el tablero de sonidos de el mejor Dj del mundo.
-¡Esto es asombroso! –Grité.
-¡Lo sé! –Contestó Armin, dedicándome una amplia sonrisa. – ¿Quieres tratar?
Ellie se puso a bailar a mi lado, mientras yo experimentaba con cada control del tablero, llegué a la conclusión de que Armin era todo un profesional, pues no cualquiera es capaz de crear música de la nada cuando le ponen un total de 300 botones de control.
Terminó el rave cuando ya eran las 4 de la mañana. Armin nos invitó a pasear en la limosina con él un rato, en esta ocasión Junior y Karla nos acompañaron y fue la locura: la champaña sabe mejor cuando estás acompañado de Armin Vaan Bureen.
-¡No puedo creer que estemos en la limosina de Don Ramón! –Gritó Junior, por el quemacocos.
-¡Se llama Armin! –Contestamos todos, al mismo tiempo.
-¡Ah! ¡No puedo creer que esté en la limosina de Armin! ¡En tú cara, Tiesto!
Armin era una gran persona, tan humilde que hasta parecía un tipo común, cuando el paseo llegó a su fin: Nos encontrábamos de vuelta en el salón, pues ahí habíamos dejado el auto. Junior estaba dormido y Karla cuidaba de él, de pronto el hombre que viajaba en el asiento de enfrente llamó a Ellie, naturalmente la seguí, al igual que Armin.
-Eres bastante linda, chica, ¿No estás interesada en el mundo del espectáculo?
-¡POR SUPUESTO QUE LO ESTOY! –Gritó Ellie, con una gran sonrisa, el tipo mostró su felicidad con el mismo gesto.
-¡Excelente! Actualmente estamos buscando una nueva imagen para nuestra compañía, creo que tú serías perfecta para esto… Sí gustas puedes venir mañana a las oficinas aquí en la ciudad; Te estaré esperando para firmar un contrato, ¿Qué me dices?
Ellie estaba más feliz que nunca, aunque me sentí algo asustado y bajé la mirada, por la posibilidad de perderla.
-Lo siento, señor… Pero quisiera esperar un año más para entrar al mundo del espectáculo.
El hombre la miró, sorprendido; Al igual que yo… ¿Qué rayos tramaba Ellie?
-Por ahora quiero pasar el tiempo con Zack, el y yo nos haremos estrellas al mismo tiempo.
El hombre guardó silencio y subió a la limosina, con un seco:
-Llámanos.
-Bueno chicos, fue divertido. ¡Cuídense!
-Tú también, Armin… ¡Al demonio Tiesto! –Dije, con una gran sonrisa.
-¡Al demonio Tiesto! –Coincidió Armin. –No le digan que dije eso, realmente nos llevamos bastante bien…
Armin subió a la limosina y esta arrancó, miré a Ellie a un metro de mi, realmente lucía esplendida, esa blusa verde me encantaba porque dejaba ver su hermoso pero no muy abultado busto, en ese momento; Me acerqué a ella y le murmuré al oído.
-No tenías que hacerlo… Tenías tú sueño al alcance de la mano y lo dejaste ir… ¿Por qué?
-Ya lo he dicho. –Respondió ella, antes de morderme el labio inferior. –Quiero cumplir mis sueños a tú lado solamente… No permitiré que cumplas tus sueños con otra.
-¿Esta noche puedo quedarme hasta tarde? –Pregunté.
-Mis papás no están. –Respondió ella.
-Genial.
Llevamos a Karla y a Junior a su casa, media hora después Ellie y yo estábamos sentados en su cama besándonos. Mientras hacía esto, traté torpemente de quitarle su blusa.
-Yo lo haré. –Murmuró, separándose de mí.
Seguimos en lo nuestro, esa fue la primera vez que estuvimos juntos de esa forma, recuerdo que esa noche mis sentimientos por ella se triplicaron.
(2010, Los Ángeles)
Había pasado ya una semana desde la vergonzosa actuación de Ellie en nuestra primer cena con Ruth y ya todo estaba olvidado, pues Ruth se presentó a cenar con nosotros un par de veces  y en esas ocasiones Ellie se portó como una gran anfitriona, justo hablábamos de ella.
-Creo que vive sola. –Me comentó Ellie, al momento en que pasaba un trapo húmedo por la mesa. –No he conocido a nadie aun, pero nunca he visto a nadie salir de su departamento.
-Es probable que viva con alguien que trabaja hasta noche o algo así… No creo que una niña viva sola a tan temprana edad… Aun va a la preparatoria.
-En fin. –Murmuró, soltando un suspiro. –¡Conseguí una representante y ya me ha conseguido 3 audiciones!
Ellie se lanzó a mí con una gran sonrisa, la tomé por las caderas y la hice girar por los aires.
-¡¿En serio?! –Pregunté, sorprendido. – ¡¿Por qué no me lo habías dicho?!
-Tenía que prepararte con una conversación de algo aburrido para que reaccionaras como esperaba.
-¿Golpe indirecto a Ruth o solo mi imaginación?
-Esto se merece el mayor regalo que puedo darte. –Murmuré a su oído.
-¿Joyas?
-Mejor aun, ¡Sexo de la tarde!
Ellie acarició mis mejillas con delicadeza.
-Amo tu barba, no te la quites nunca.
La cargué en mis brazos y la besé mientras caminábamos hasta la habitación, cuando la puerta sonó con estruendo.
-¡Zack! ¡Zack! ¡Encontré una audición para un guitarrista en una banda que toca en varios bares de la ciudad! ¡Empieza en 10 minutos!
Era Ruth. Lancé a Ellie a la cama y corrí a abrirle la puerta, la pelirroja llevaba una gorra negra de lado con estampillas postales pegadas en ella y una blusa amarilla que dejaba ver un hombro y su lindo escote y un pantalón de mezclilla de esos que hacen notar mejor los atributos corporales (entiéndase glúteos), sus ojos azules como zafiros me miraban con un resplandor juvenil y de su tierna sonrisa llena de satisfacción se escapaba un colmillo; Tan reluciente como siempre.
-¿Qué has dicho? –Pregunté, tras despertar del embelesamiento.
-¡Hay una audición para formar parte de una banda! No son de rock precisamente… Ellos tocan algo así como clásicos tranquilos o algo así.
-¡ESPERA! –Le grité, al momento en que corría a la habitación, Ellie estaba en ropa interior y me miraba con picardía.
-¿Ya has corrido a la niña exploradora? –Preguntó.
-Espera, Ellie… ¡Me ha conseguido una audición!
Corrí al closet y tomé el estuche de mi guitarra, después salí corriendo de vuelta a donde Ruth me esperaba.
-¡Volvemos más noche cariño! ¡Cuídate! … Ah, ¡Y Vístete, no te vayas a resfriar!
-¿Estaban a punto de…
-No preguntes sobre la vida sexual de las demás personas…
-Pero…
-¿Con quién fue la última persona con quien te acostaste? –Le pregunté, mirándola con picardía, ella bajó la mirada.
-Lo siento, abuelo… Es algo privado.
-Exacto, pero… No… No estábamos…
-Ya, ya… ¿No quieres saber algo sobre cómo me enteré de la audición?
-Por favor, cuéntame Ruth.
-Pues bueno, les estuve contando a mis amigos sobre mi nuevo mejor amigo vecino y les comenté que eras músico y un chico que quiere salir conmigo dijo algo como “Mi padre tiene una banda y están buscando guitarristas, ellos tocan en 3 bares de la ciudad y ganan buen dinero cada viernes, sábado y domingo”
-¡Eres impresionante, Ruth! ¡Gracias en serio!
-Gracias las que me adornan, ¡Quiero que me compres un plato de pozole! Y un vasito de tepache.
-Para ser una chica tan popular tienes unos gustos un tanto raros… Pero está bien, saliendo de la audición te compraré lo que quieras.
Ruth saltaba mientras caminaba y miraba con curiosidad todo lo que veía, realmente se le veía muy feliz.
-Hoy estás más hiperactiva de lo normal, ¿Puedo saber porque?
-Pues… Hoy me avergüenza que me vean contigo, así que estoy vigilando por sí algún conocido me ve.
Me estremecí, sorprendido por tal respuesta.
-¿Eh? ¡Ni que estuviera tan feo! ¡Te recuerdo que hace 3 años yo era la persona más popular de Texas!
-No es por eso, es solo que sí alguien me ve va a chismear en la escuela que yo aún acompaño a mi abuelito a hacer las compras.
-¡Oye! Yo he dejado de llamarte niñita, ¿Puedes dejar de llamarme abuelo?
-Tienes 21 años y ya te has dejado crecer la barba… ¿Mí conclusión? Eres el abuelito.
Me toqué el cuello, creí que se me veía bien.
-En verdad pensé que se me veía bien.
-Al menos a mí me pareces un lelo tratando de ser un adulto.
-Dios… ¿La banda es de hombres mayores no?
-Sí. –Respondió Ruth, llevándose los dedos a sus labios. –Sí te ven de esta forma…
-¡Pensarán que quiero llegar a su edad sin los meritos! –Gritamos los dos al mismo tiempo.
-¡Tenemos que comprarme un rastrillo! ¡Una tienda, una tienda!
-¡Tranquilo! Tengo la solución perfecta, ven conmigo.
Me tomó de la mano y comenzó a correr, pude ver su cabello agitarse, realmente era más que obvio el porqué de su popularidad: Belleza y confianza en exceso. Desvié la mirada a donde terminaba su espalda por un instante, lo que vi era la cosa más hermosa que había visto nunca, pero recordé lo ocurrido la última vez que la vi de esa forma libidinosa: Terminé besándola en la cocina mientras mi ESPOSA estaba inconsciente en el cuarto.
Llegamos a una tienda de autoservicio y compramos un paquete de rastrillos desechables y una crema de afeitar, después… Torpemente busqué una ventana que reflejara mi cuerpo para poder afeitarme.
-¡Eres un tonto! –Se quejó Ruth. –A ver, Permíteme.
Me arrebató la crema y el rastrillo y con sus manos me bajó el rostro a la altura del suyo, puso crema alrededor de mi barba y pude sentir su respiración en mi rostro mientras me afeitaba al aire libre.
-Eres buena en esto, seguro te afeitas todas las mañanas. –Me burlé.
-¿Quieres empezar a sangrar? –Me amenazó, sin dejar que mis burlas le quitaran atención de lo que estaba haciendo, aunque suene repetitivo: no pude dejar de mirar sus hermosos ojos.
-Eh… ¿Ya mero?
-No puedes pedirme esa velocidad, ¡eres como un hombre lobo!
Sentí su aliento, menta fresca, mis ojos se cerraron y ella se burló de mí. ¿Qué rayos haces? ¿Tienes miedo?
-Eh… No. –Respondí, recuperando compostura.
-Bien, continuaré.
-Y dime…
-Sin hablar. –Me interrumpió. –No aceptaré más bromas sobre el porqué soy tan buena rasurando.
-Bien, Bien…
Finalmente terminó, envolvió la bolsa que usamos para ir tirando lo rasurado y la lanzó a un bote de basura.
-Ahora, andando… ¡Zack guapetón!
-¿No más abuelo, eh?
-Exacto, ahora me pegaré a ti y te tomaré del brazo esperando a que alguien nos vea y así poder decir que eres mi novio.
Ruth me tomó por el brazo y fue como una alerta de algo que solo Ellie debería poder hacer, instintivamente me liberé de su mano.
-Eh, lo siento… Sí alguien nos ve así pues…
-Es verdad, eres casado… Lo siento, lo siento.
Me dedicó una sonrisa, dejándome saber que no se ofendía en lo más mínimo, me sentí aliviado.
-Y dime. –Preguntó de pronto. –Que opinas tú… ¿Los camellos son mejores que los elefantes? O…
Solté una gran carcajada, caminamos diciendo tonterías hasta que llegamos a una zona residencial, donde en una cochera abierta: Se apreciaban 5 personas formadas en fila y unos hombres en sus 30 dedicandoles unas palabras, nos acercamos en silencio.
-Vaya, ha llegado uno nuevo. –Exclamó un rubio canoso rechoncho con una cola de caballo. –Bienvenido y buena suerte, ¿Puedes tocar música clásica?
-C… Claro, Es gran parte de mi repertorio.
-Bien, porque nosotros somos una banda que respeta a la música tradicional… Y no tocamos más que baladas, rock ligero y clásico, ¿Entiendes? –Me miraba con seriedad y amenaza.
-Yo pienso igual señor. –Le respondí, dedicándole una gran sonrisa.
-Bien, suerte a todos; La única petición que nos toquen una canción que pueda ser de nuestro agrado... ¿Mencioné que tienen que cantar? ¡Sorpresa! ¡Están en una audición para ser vocalistas y guitarristas! El vocalista era yo pero… Los años me van quitando la voz.
Ruth me jaló por la camisa y me murmuró al oído. – ¿Qué sabes tú de canciones de este tipo? Naciste 3 años antes que yo y yo no  sé nada.
-Confía en mí.
Esperé con paciencia a que todos los que estaban frente a mi tocaran, algunos tenían una voz mucho mejor que la mía, pero había llegado muy lejos como para rendirme. Empecé a afinar mi guitarra para mi arma mortal.
Mi hora llegó, los 4 miembros de la banda me miraban con esperanza y los otros aspirantes (De unos 30 años todos) me miraban con nerviosismo.
-me llamo Zack Mosh, y tocaré una bella canción de Elvis y Neil Diamond que seguro ustedes ya conocen, esta canción significó mucho para mí en mi niñez, pues mi madre se llama Caroline y mi padre se la ponía todas las mañanas, espero les guste.
Tomé mi guitarra con cariño, mi compañera de tantas batallas, finalmente nos encontraríamos a nuestra primera prueba en Hollywood, antes de empezar a tocar miré a Ruth; En su mirada encontré un apoyo gigantesco, por lo que le solté un guiño y bajé la mirada a mi guitarra.
Where it began,
I can't begin to knowin'
But then I know it's growing strong
Was in the spring
And spring became the summer
Who'd have believed you'd come along.
Hands, touchin' hands
Reachin' out, touchin' me touchin' you
!Sweet Caroline!
Good times never seemed so good
I've been inclined
To believe they never would
But now I, look at the night
And it don't seem so lonely
We fill it up with only two.
And when I hurt,
Hurtin' runs off my shoulders
How can I hurt when I'm with you
Warm, touchin' warm
Reachin' out, touchin' me touchin' you
Sweet Caroline
Good times never seemed so good
I've been inclined,
To believe they never would
Oh, no, no
Sweet Caroline
Good times never seemed so good
!Sweet Caroline!,
I believe they never could
!Sweet Caroline!
-Muchas gracias. –Terminé.
Ruth se levantó del suelo y empezó a aplaudir con todas sus fuerzas, me sentí un poco apenado; Pero los miembros de la banda la imitaron y no pude evitar soltar una gran sonrisa.
-Eres muy joven, pero sabes respetar a los grandes, ¡Bienvenido a Avenida Emmet!
Salté y corrí hasta Ruth, la abracé con todas mis fuerzas y la levanté para hacerla girar, ella levantó una de sus piernas con gracia y se dejó llevar.
-Muchas gracias, Ruth… ¡Enserio! ¡Gracias a ti estoy a un paso más cerca de mi sueño!
-No te preocupes, para eso estoy…
El tono que utilizó en esa última frase es indescriptible, solo diré que perdí el aliento; Así que la bajé al suelo y caminamos hasta los miembros de mi nueva banda.
-Bienvenido muchacho. –Me felicitó el calvo de la batería.
-¡Sabes tocar buena música! –Me felicitó un chico delgado y demacrado, con unas gafas solares y encargado del saxofón.
-Vamos a disfrutar como nunca. –Señaló el más joven de todos, un treintañero encargado del teclado.
-Por supuesto. –Murmuró el rechoncho rubio de la cola de caballo, que era el bajista. – ¿Qué te parece si por ahora te vas a tú casa y vuelves mañana a las 2 para ensayar?
-Eh, ¿Puedo venir yo también? –Preguntó Ruth, con una mirada esperanzada.
-Pero por supuesto, Puedes traer a tu novia las veces que quieras.
-Muy bien, en ese caso ¡Nos vemos mañana! ¡Gracias amigos! –Me despedí.
Ruth y yo abandonamos la cochera con una gran sonrisa, apenas estuvimos afuera se lanzó sobre mí con una pregunta muy obvia.
-¿Por qué no le dijiste que no era tú novia?
-Pues porque son un poco mayores y no entenderían el porqué dos chicos que no están relacionados caminan juntos como sí nada y no quiero tener que explicarles, al menos no ahora.
-Oye, Zack… Tocas muy bien… Esa canción… Me llegó al corazón… ¡En serio!
-Lo sé… es una canción que sin decir mucho llega, es por eso que la elegí…  Es mí arma mortal #10 de emotividad.
-¿Cuáles son las otras 9?
-Ya lo sabrás, ¿Vendrás a vernos ensayar mañana?
-¿Quieres que venga?
-Por supuesto, me sentiría solo volviendo a casa sin nadie…
-En ese caso acepto, salgo de la escuela a la 1:30 de cualquier forma.
-Qué casualidad, a esa hora yo salgo de mi trabajo.
-¡Genial! Es como conocer a una estrella de rock.
-¿Lo haces por que presientes que habrá cerveza, verdad?
-Me has descubierto.
Ambos reímos, después de otros 20 minutos de caminata y de pláticas estúpidas, llegamos al edificio y nos separamos en el pasillo que dividía nuestros departamentos: Con las escaleras en el medio.
-Nos vemos mañana, ¡Zack!
-¡Adiós, Ruth!
Al entrar al departamento vi a Ellie mirando televisión, sentada en el sillón.
-¿Qué tal te ha ido? –Preguntó, sin mirarme. Me acerqué a ella y me abrí de brazos.
-¡ESTOY EN LA BANDA!
Me miró un par de segundos y desvió la mirada al televisor de nuevo.
-Felicidades, hay pescado en el refrigerador.
-¿Estás enojada porque interrumpí el sexo de la tarde por la audición? –Pregunté, rebuscando en mi lista de maldades.
-Puede ser, puede ser que no…
Capté de inmediato.
-Es por…
-La exploradora.
-Lo sabía… Ella solo me avisó que era la audición y aceptó llevarme, ¿Podrías alegrarte por mí?
-¿No recuerdas el Rave de Armin?
-¿Armin Vaan Bureen? –Pregunté, con una gran sonrisa. ¡Cómo olvidarlo! ¡es uno de los mejores momentos de mi vida! ¡Subimos en la limosina de un famoso!
-¿No recuerdas que pasó después?
-¿Hicimos el amor por primera vez?
-Antes.
Pensé por varios segundos.
-¡Tú sueño! ¡Dijiste que cumpliríamos nuestros sueños juntos! Es verdad.
-Correcto.
-Eso estamos haciendo, ¿No?
-Eso planeo yo, pero al parecer tu prefieres cumplirlos con la exploradora.
-No es nada de eso, amor… No es como si hubiera hecho el amor con ella, ¡Solo me acompañó! Si querías ir lo hubieras pedido.
Me miró de reojo con esos simpáticos ojos cafés. Se me hizo trizas el corazón y corrí a abrazarla.
-¡Cariño! ¡Puedes acompañarme a los ensayos cuando quieras! ¡Lo siento! ¡Debí invitarte! Es solo que me volví loco por la noticia y no supe cómo reaccionar.
-Está bien, te perdono. –Me abrazó con alivio.
-Bien, ¿Lista para un poco de sexo nocturno?
Mis manos se apoderaron de sus piernas y las recorrieron con pasión, pero cuando llegaron a sus glúteos recordé el trasero de Ruth y después de eso la imagen de ella afeitándome, la sorpresa fue tal que caí de espaldas al suelo.
-¡OUCH! –Grité, de dolor.
-¿Estás bien, cariño? ¿Qué pasa?
-N… No es nada… No te preocupes… Solo perdí concentración…
-Ya veo, bueno… ¿Quieres un masaje?
-Por favor… Creo que me rompí la columna.
Asustado, trate de distraer mi mente con el dolor.

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