Lo Último

13 dic. 2010

viejo amo a mi esposa 5


Sobre como Ellie y yo nos conocimos (Parte 2), sobre su primer trabajo en el mundo del espectáculo y sobre las leyes del territorio (Ellie)
(2005, Texas)
Finalmente llegó el día de asistir a las prácticas de las animadoras, Karla y yo portábamos orgullosas ese uniforme rojo y negro que hacía que todas las miradas se enfocaran en nuestro camino, pensar que apenas hace una semana antes solo éramos dos chicas lindas era algo bastante irónico, ahora estábamos al tope de todo.
-¡Karla! –Gritó un chico cuando pasábamos por los pasillos del colegio.
Karla se giró y lo miró con curiosidad.
-Eh… Quería saber si te gustaría salir conmigo.
Era un chico bastante normal, algo lindo pero normal; Karla lo miró con ternura y musitó.
-Lo siento lindo, ya me gusta alguien. –Y se dio la vuelta, dejando al chico en KO rechazado.
-Esto es genial. –Murmuró ella, emocionada. – ¿Puedes creerlo? ¡Somos las más deseadas!
-De primer año. –Recordé.
-Por supuesto. –Coincidió, era claro que aun estábamos a mucha distancia de la excelente capitana Elizabeth y la zorra de Helena, que gustaba de hacernos la vida imposible; dándonos a cabo tareas tontas como repartir toallas entre las animadoras más antiguas o haciendo ejercicios extras. –Por cierto, ¿Hoy regresan, no?
-¿Quiénes? –Pregunté, fingiendo no saber de que hablaba, aunque era más que obvio que lo sabía; desde el día de la suspensión de los chicos rebeldes ella no dejaba de hablar de sus ganas de volver a hablar con el rubio.
-¡Nuestros futuros novios!
Solté una carcajada.
-Tienes una fijación por los chicos malos, Karla… De esos que te utilizan como objeto para después tirarte a la basura.
-¡Para nada! Ellos no tienen cara de ser delincuentes.
-Tú mismo lo mencionaste, son los más populares de primero por sus estupideces, no te conviene acercarte a ellos, te lo advierto.
-Lastima. –Murmuró ella. –Porque vienen justo enfrente.
Un chico rubio de ojos verdes con cabello largo pegado al rostro y con una mirada relajada, acompañado de un chico alto y fuerte de cabellos negros y ojos claros, con una mirada desafiante pasaban, lanzando rayos de superioridad a cada paso que daba, se detuvieron frente a nosotros.
-¡Ella es la chica linda de la que te hablé, Zack! –Murmuró el rubio, señalando a Karla con la mano.
-Mucho gusto, amiga. –Respondió el chico de cabello negro, ofreciéndole un apretón de manos. –Es raro que a mi amigo le guste alguien, debes sentirte afortunada, ¿Eh?
Karla soltó una risita avergonzada, la imbécil estaba cayendo en la trampa.
-¡Y esta lindura que la acompaña es la que será tu mujer, hermano! –Presumió el rubio, sin siquiera voltearme a ver a los ojos.
-Por desgracia tengo novia, lindura, pero en cuanto esté libre te buscaré, no estés triste. –Bufó el chico de forma altanera, me sentí irritada, sostuvimos la mirada por varios segundos; Gruñí.
-No te preocupes, muchacho; no estoy interesada en ti.
-Oye, ¿Estabas en el concierto que dimos en el gimnasio la semana pasada, no? Recuerdo que me mirabas con la boca abierta, ¡no lo niegues!
Me estremecí, ¿Qué rayos? ¿Entre todas las personas que había tenía que fijarse en mi?
-Claro que tenía la boca abierta. –Me defendí, con una voz insegura. –Cuando entra un tarado jugando a ser cantante en un partido de baloncesto es natural que me emocione.
Di en el blanco, pude sentir como una barrera de superioridad caía como un muro derrumbándose en Zack.
-Eh… Eh… ¡Tú que vas a saber! Pronto vas a estar pidiéndome autógrafos, pequeña.
Me lanzó un guiño y me acarició la mejilla antes de irse, seguido por el rubio; me quedé más irritada que nunca.
-¡Es un idiota! –Grité, cuando ya estábamos calentando junto con el resto de las novatas.
-Fue un poco grosero, lo sé… Pero es porque tú insultaste su habilidad como músico.
-Es que es un creído, ni siquiera nosotras que somos admiradoras estamos tan crecidas como el.
-Pero bueno, empezaron con el pie izquierdo; ¿a quién le importa? ¡Ya mejorarán!
Me empecé a reír, no sabía si era por la ridícula idea de que yo podría llevarme bien con ese tonto o por si en realidad ella pensaba si me importaba.
-¡No tengo tiempo para tarados! –Finalicé, antes de empezar los estiramientos.
Entramos en una etapa de rutina en nuestras vidas después de ese encuentro con Zack y con Junior, asistíamos a clase de forma regular y a los ensayos nos presentábamos con gran desempeño, tuvieron que pasar dos meses para que algo nuevo pasara de nuevo; y esto fue durante el primer partido del equipo de futbol americano, donde nuestro debut tomo lugar.
En esos entonces mi papel era el de una voladora, básicamente los hombres tenían que lanzarme por los cielos y yo tenía que rezar para que supieran atraparme; así es, unos días bastante agradables. Estábamos en medio de nuestra rutina de apertura cuando todo empezó:
La música se detuvo, siendo reemplazada por un montón de murmullos y risas tontas.
-¿Qué rayos? –Preguntó uno de los chicos animadores. – ¿Debemos detener la rutina?
-Supongo. –Contesté.
-¿Les gusta el rock, amigos? –Preguntó una voz por los altavoces; me dieron escalofríos apenas reconocí esa voz: Era Junior, el chico rubio.
En las gradas todos estaban confusos, y era de esperarse. No hubo respuesta.
-¿Qué rayos? –Pensé. –No irán a repetir su conciertito hoy también.
-HE PREGUNTADO… ¿LES GUSTA EL ROCK?
El público, en las gradas; pensó que era parte del espectáculo, así que aplaudieron con fuerza y emoción.
-ENTONCES… ¡AMARÁN A JORGE EL PESCADO!
Una botarga horrible de un pescado color azul Salió de los vestidores, saltando y saludando a todos; en medio de aplausos y ovaciones.
-¿No se supone que somos osos? ¿Por qué un pescado? –Se preguntaban mis compañeros.
El hombre pescado se metió a la cancha y se puso a bailar como robot, el público estaba vuelto loco, no pasó mucho tiempo cuando otra botarga apareció: era un hotdog gigante, que se unió al baile del pescado; cubiertos entre las risas y silbidos de sus ahora admiradores.
-¡HEY, HEY! –El entrenador de football americano entró a la cancha, dirigiéndose a las botargas. – ¿Qué creen que están haciendo? ¡Ya están grandes! ¡Largo!
El hombre pescado y el hombre salchicha esperaron a que el entrenador estuviera lo suficientemente cerca, después lo taclearon y se dieron a la fuga; muertos de risa.
Todos guardaron silencio, esta vez seguro iban a ser expulsados. Incluso Karla me hizo señas con las manos indicándome que ahora si se habían pasado.
Pronto reiniciamos nuestra rutina y el partido tomó lugar, una vez esto pasó me despedí de todas y me dirigí a la entrada de la escuela; pues tenía cita con el dentista. Antes de llegar a la salida, pude ver a un chico recargado en un árbol, sentado sobre el cadáver de un pescado gigante afinando una guitarra. Suspiré y me acerqué a él.
-Supuse que eras tú. –Murmuré.
El chico no volteó a verme, estaba concentrado en su guitarra.
-¿Qué tal estuvo? –Preguntó casi con indiferencia.
-Fue… Extraño… Creo que ahora sí se pasaron, sinceramente.
-Supongo… Me di cuenta de eso cuando vi al entrenador en el suelo.
-Vaya, entonces sí tienes conciencia.
-¿Quién no tiene conciencia, rubia? –Contestó el, soltando una risotada. –Todo está entre ser un loco que la ignora, o ser como el resto.
-Vaya, entonces lo haces solamente por ir contra la corriente. –Me recargué en el árbol y lo miré, con curiosidad. –Parece que el chico más popular de primer año es en realidad solo alguien que desea sobresalir.
-No me avergüenzo de ello, rubia… La verdad me da miedo ser parte del montón, lo admito.
-Apuntas a lo alto. –Murmuré. –Sé lo que es eso… Tal vez no seamos tan distintos.
-Bueno… Puedes ser una rígida amargada, pero seguro también tienes algún sueño… Cuéntame. –Me hizo una seña con las manos de sentarme a su lado, acepté hacerlo.
-Quisiera ser una actriz famosa en un futuro, grabar películas a lado de personas famosas, ser ovacionada en las calles, ser amada por todos… Estar arriba en la popularidad… Al igual que tú, también deseo sobresalir.
-Lindo sueño… Me han dado escalofríos.
-¿Tú crees? A mí me parece algo infantil…
-Depende de cómo lo veas. –Dejó la guitarra caer en sus rodillas y se acomodó para verme a los ojos. –Puedes verlo como un simple sueño y será algo infantil, o puedes verlo como una meta, y será tú motivación cada día.
-Vaya… Un chico sentado sobre un pescado gigante acaba de darme mucho en que pensar… Supongo que tienes razón, no por ser algo difícil tiene que ser inalcanzable.
-Exacto, rubia… ¿Cómo te llamas?
-Mi nombre es Ellie Clearwater… ¿El tuyo?
-Zack Mosh, seguro ya lo has escuchado.
-Bueno, escuché por ahí que tú y Junior hicieron comer cabello a un abusivo de tercer año la semana pasada.
Soltó una gran risotada.
-Eso fue épico… ¡Debiste verlo implorar piedad!
-Pero… Deberías controlarte… Sé que los reflectores se sienten bien, pero sí llamas la atención de esta forma en cada evento de importancia tu estadía en esta escuela será más corta que la de un hámster mascota a la que no alimentan en una semana… Y las luces se apagarán para no brillar más.
-Contra todo pronóstico, acabas de darme algo en que pensar también… Para ser rubia y porrista eres bastante lista.
Esbocé una sonrisa, el me devolvió el gesto.
-¿Quieres escuchar una canción? –Su rostro se iluminó. –Sí gustas puedes cantar conmigo también.
-A ver, sí me la sé cantaré contigo.
Apenas su guitarra inmortalizó el tono reconocí la melodía, una de mis canciones favoritas: You and i both, de Jason Mraz: (http://www.youtube.com/watch?v=Qi7HOBQaifY ) así que canté encantada a dueto con el:

Was it you who spoke the words that things would happen but not to me
Oh things are gonna happen naturally
Oh taking your advice I'm looking on the bright side
And balancing the whole thing
But often times those words get tangled up in lines
And the bright lights turn to night
Until the dawn it brings
Another day to sing about the magic that was you and me

Cause you and I both loved
What you and I spoke of
And others just read of
Others only read of the love, the love that I love.

See I'm all about them words
Over numbers, unencumbered numbered words
Hundreds of pages, pages, pages forwards
More words then I had ever heard and I feel so alive

You and I, you and I
Not so little you and I anymore
And with this silence brings a moral story
More importantly evolving is the glory of a boy

Cause you and I both loved
What you and I spoke of
And others just dream of
And if you could see me now
Well I'm almost finally out of
I'm finally out of
Finally deedeedeedee
Well I'm almost finally, finally
Well I'm free, oh, I'm free

And it's okay if you have go away
Oh just remember the telephone works both ways
And if I never ever hear them ring
If nothing else I'll think the bells inside
Have finally found you someone else and that's okay
Cause I'll remember everything you sang

Cause you and I both loved what you and I spoke of
and others just read of and if you could see now
well I'm almost finally out of.
I'm finally out of, finally, deedeeededede
well I'm almost finally, finally, finally out of words.

Tocas bastante bien. –Admití.
-Lo sé, ¿Qué opinas? ¿Puedo llegar a la fama?
-No lo sé… Pero te deseo lo mejor, sí llegas a hacerte famoso espero te acuerdes de mí cuando te pida un autógrafo.
-No lo dudes, nunca olvido una cara bonita.
(2010, Los Ángeles)
-Bueno, creo que soy ideal para este producto porque en lo personal siempre he amado mi cabello, lo mantengo muy cuidado y creo que le da una imagen de brillo al producto, pues el color rubio siempre resalta más en la televisión. –Señalé, con una sonrisa nerviosa.
-Ya veo. –Murmuró uno de los ejecutivos que me miraban con curiosidad. –Veo que eres bastante linda, es verdad… Puede que en ti encontremos lo necesario… O eso creo yo, todo depende de que opinan mis dos compañeros.
-Por mí está bien. –Murmuró la mujer, estaba sentada en medio de los dos hombres por lo que entendí que ella era la jefa, o algo así. –Últimamente hemos utilizado mucho a las morenas, y creo que la era de las pelirrojas ya pasó.
-¡Tiene razón! –Pensé. –¡Yo creo exactamente lo mismo! ¡Más aun cuando son unas niñas exploradoras odiosas!
-Sinceramente ya me aburrí de las audiciones, contratemos a esta y vayámonos a casa. –Respondió el tercero, encogiéndose de hombros.
-Entonces está decidido. –Bufó el primero. –Bienvenida, eres la nueva imagen del Champú Loreal.
Esbocé una gran sonrisa y corrí a darles la mano a los 3, ¡Finalmente empezaba una nueva etapa en mi vida!
-Comenzaremos entonces el papeleo para empezar a filmar mañana mismo, por favor ven con nosotros.
Tras un momento de firmar contrato y de recibir una porción de pago por adelantado, volví a casa con una gran sonrisa; nada podía poner mejor el día, tenía una amiga chismosa en el edificio y además tenía mi primer papel, ¿Será que eso es a lo que llaman el Karma?
Al llegar al edificio, mi nueva amiga: Doña Concha me esperaba con una sonrisa dibujada en su rostro, me acerqué a ella con una sonrisa curiosa.
-¿Alguna noticia nueva? –Pregunté.
-Su esposo se acaba de ir de compras y ella no iba con él.
Solté un saltito de alegría, al parecer el día se ponía mejor aun.
-Un momento… ¿Y sí se reúnen en otro lugar?
-Ella está en su cuarto, llegó muy cansada del ensayo seguramente, no se preocupe… ¡Hoy su esposo no será sonsacado más por esa mocosa coqueta!
-¡Excelente! Gracias, Doña Concha, me ha alegrado aun más el día.
-¡Ah, claro! ¡Felicidades por conseguir el papel!
-¿Cómo se enteró? –Pregunté, alegre y algo asustada.
-Conozco gente. –Contestó ella, antes de perderse tras su puerta.
-Bueno… Da algo de miedo. –Pensé. –Pero ayuda más de lo que mortifica, contrario a la niña exploradora.
Subí al departamento tarareando una canción muy alegre, puse a calentar la cafetera y me dispuse a dormir una merecida siesta, pero al abrir la puerta de mi recamara me quedé completamente impactada: La niña exploradora estaba dormida en ella, y no solo eso… ¡En el lado de Zack!
Aunque me sentí honestamente alegre de que estuviera vestida y que mi esposo no estuviera con ella, ¿Qué rayos hacía en nuestra cama? Dormía tan calmada que me dio envidia, así que la desperté con malicia.
-Oye, niña… ¡Oye!
Ella se despertó lentamente, mirándome con unos perdidos ojos azules, sentí rabia de que incluso estando medio dormida se viera tan linda.
-¿Qué haces aquí? –Pregunté, tratando sonar hostil.
-Me… ¿Dónde estoy?
-En nuestra habitación, me pregunto… ¿Por qué no te vas a dormir a tu propio departamento?
-Eh… ¡Un momento! –La chica se despertó de pronto y se puso de pie. –Hace un momento estaba en la práctica con Zack, ¿Qué pasó? ¿Me habré desmayado?
-¿Cómo es que Doña Concha no te vio llegar en los brazos de mi marido? –Pensé, confundida.
-Dios… Seguro fui una molestia para Zack… ¡Soy una tonta! Lo siento, Ellie, enserio.
-¡NO TE PERDONO! ¡NO TE SOPORTO! –Pensé.
-No te preocupes, cariño… Seguro Zack se preocupó por ti y ha ido a comprarte un suero o algo, ¿Te has estado desvelando?
-Un poco. –Admitió.
-De cualquier forma no me importa. –Pensé, pero me repuse y decidí que era el momento perfecto para explicarle cómo funcionaban las cosas en el sistema legal de Norteamérica. –Sabes, linda…
-¿Dime? –Me miró con ojos de cachorro, me estremecí un poco.
-Zack es buena persona y no se desea…
-Traje un poco de medicina, Ruth, levántate y te… Oh, Has llegado, Ellie… ¿Cómo te ha ido? –Zack nos miraba a las dos, con una sonrisa y una bolsa de papel en la mano.
-¡Zack! ¡Lo siento mucho, en serio! –La niña exploradora se levantó y entrecruzó sus dedos. –Interrumpiste tú practica solo para traerme hasta aquí, ¿Verdad?
-No hay problema, tonta… El señor tiburón dijo que seguramente estabas así por falta de sueño, así que te compré un poco de pastillas para drogarte y que caigas como tronco esta noche.
-Vaya… ¡Creo que es porque pasan los mejores programas en la noche!
Ambos rieron, y yo presencié con desesperación esa escena que parecía alguna especie de comedia romántica en un momento clave para unir a dos jóvenes enamorados, el problema en esta escena era que la ESPOSA del galán de la historia estaba presente.
-Eh, bueno… ¿Entonces solo necesitas dormir? Será mejor que te vayas a tu casa entonces. –Murmuré, con dulzura.
-Tienes razón. –Me respondió ella con una gran sonrisa que me hizo retroceder un par de centímetros. –Gracias por las drogas, Zack, tengo unos cuantos amigos que te pagarían bien por comprarles algunas…
-¡Tonta! –Respondió Zack, dándole un coscorrón cariñoso.
-Bueno, me voy… ¡Nos vemos!
La niña exploradora salió del departamento, Zack se sentó en la cama y se me quedó viendo con curiosidad.
-¿Y bien? –Preguntó.
-¿Y bien, qué? –Respondí.
-¿Cómo ha ido?
-¿Qué cosa?
-¡La audición! ¡Demonios!
Lo había olvidado completamente, corrí a él y lo abracé.
-¡Obtuve el papel!
-¡Eso es genial, cariño! –Tomó mis manos y me dedicó una sonrisa. –Hoy has dado tu primer paso en el mundo del espectáculo, ¡Seguramente Courtney Cox y Jennifer Anniston se están retorciendo del dolor en este momento!
-¡Lo sé! Cariño… Espera… No es momento para celebrar.
-¿Eh?
-Sabes… ¿Te llevas bien con Ruth, no?
-Pues, sí… Bastante, ¿Por?
-Pues… Ese es el problema, cariño… Siento… Siento… Que estoy siendo desplazada… Pasas mucho tiempo con ella…
-Para cuando había dicho la mitad de esa oración mi voz ya se había quebrado, el solo pensar en la idea de ser desplazada del corazón de Zack era algo tan doloroso que era insoportable, por lo que rompí en llanto.
-Cariño… Vaya… No tenía ni idea, lo siento.
Me abrazó con fuerza y me permitió llorar en su hombro.
-Creo que estaba tan emocionado con mi nueva mejor amiga que olvidé la posición en la que estamos, ahora somos marido y mujer… No debo pasarla bien con otras chicas sí tú no estás presente… Lo siento, en verdad lo siento… Hablaré con ella y prometo que las cosas cambiarán… Prometo distanciarme de Ruth, ¿Bien?
Me sentí revitalizada, llevé mis labios hasta los suyos y re afiancé mi confianza fusionando nuestros cuerpos.
-En tú cara, niña exploradora. –Murmuré, mientras Zack dormitaba.
-¿Eh? –Peguntó, entre sueños.
-Duerme, cariño… No es nada.

1 comentario:

  1. es otro estilo, pero me gusta, parece que explora mas la perrsonalidad y lo conflictivo de las relaciones en un tono humano, me encanta.

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