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4 mar. 2011

reestructuración del pasado: Zack y Ellie


El comienzo (Zack)
(2005, Texas)
Era un grandioso día en mi bella ciudad sureña, el sol brillaba en lo más alto del despejado cielo y se recorría una fresca brisa  que calmaba completamente el calor veraniego; yo miraba con indiferencia por la ventana mientras tarareaba la letra de Smack that, pues mi hermano había tomado costumbre de escuchar música exclusivamente R&B y consecuentemente yo ya era casi un experto dentro del género.
– Escúchame, Zack… debo advertirte esto antes de que lleguemos, ahí es como en la prisión, si ve la oportunidad, algún brabucón va a llegar y tratará de hacerte su perra… y si lo logra te puedo asegurar que sufrirás los peores 3 años de tu vida.
Bruno, mi hermano mayor, me miraba con seriedad, como si el verdaderamente temiera por mi vida; su cabello era negro y lacio, tan largo que sus orejas estaban cubiertas, llevaba una barba de candado  bien afeitada que le daba un toque de madurez del cual había carecido hasta hace apenas un mes atrás.
– ¿Estás bromeando, verdad? –pregunté, aun esperanzado por la posibilidad de no tener que recordarle quiénes éramos, por tal contestación el soltó un suspiro y se encogió de hombros al momento en que sacaba un cigarrillo de su chaqueta de cuero, lo cual indicaba la hora de una de sus famosas “Lecciones de vida”
–Ya entiendo, crees que te estoy subestimando.
–Para nada creo eso, se que lo estás haciendo.
–Hermanito, me ofende que malinterpretes las cosas –bufó, en el instante en que encendía su cigarrillo con ese encendedor metálico color plata con una M bordada que tanto me gustaba. – ¿Crees que si yo pensara que tu eres un perdedor te hubiera invitado a tantas fiestas? ¡Para nada! ¡Yo pienso que eres genial!
Me era difícil creer sus palabras, ¿Si era así, como es que de pronto empezaba a advertirme de los peligros en un terreno en que él fue amo y señor por 3 años? Arqueé una ceja y me apoderé de su cigarrillo.

  Entonces, si tu sabes que soy dinamita ¿Por qué empiezas a advertirme como si tuvieras un hermano nerd o algo parecido?
– Eso es porque este es el primer día de clases… ¿no lo sabes? Los bullies de tercero van a buscar a sus clientes de todo el año, necesitan gente débil para golpear y que les tengan miedo, necesitan gente con dinero para robarles haciendo uso del miedo que se ganan golpeando y necesitan quien mantenga limpios los sanitarios que ellos usan para digerir lo que se comen con su esfuerzo.
Bruno sacó otro cigarrillo de su chaqueta, resignado a la pérdida del anterior y continuó.
–En fin, por más plata pura que seas, si uno de esos imbéciles trata de intimidarte y lo logra vas a ser atormentado por 3 años, así que debo advertirte que dejarte intimidar es lo peor que puedes hacer, si te golpea regrésale el golpe, si trata de asaltarte golpéalo en las bolas y si te dice marica lígate a la chica que le gusta, ¿bien? La mayoría de esos imbéciles solo son maricas que no se atreven a salir del closet y desahogan su frustración golpeando a todo el mundo.
– Ah –suspiré, aliviado. – si es eso… no te preocupes hermano, así como tu dominaste esta escuela durante tres años pienso hacer yo, no te preocupes, ¿no soy una futura estrella de rock? ¡Esto será pan comido para mí!
– Me alegra tu confianza –repuso en el momento justo en que el auto se detenía frente a un gigantesco conjunto de  edificios de ladrillos rojizos rodeados por frondosos robles que a su vez estaban rodeados por un esponjoso y verde césped, en el que varias chicas estaban sentadas, charlando animadamente, estaba, por vez primera frente a la secundaria mc highley como estudiante; bajé del auto y encaré a mi hermano para hacer un amistoso choque de puños.
– ¿Y eso? –Preguntó de pronto. – ¿Por qué no traes tu guitarra? Creí que ibas a jugar el rol de músico guapo.
–Nah –bufé. –Eso será ya cuando tenga a alguien en la mira, por ahora solo voy a presentarme al mundo.
 –Cuento contigo entonces, ¡Yo me largo a la universidad baby!
Con un grito vaquero el hermoso mustang de mi hermano arrancó dejando un sendero de humo en la carretera, por mi parte, me puse mis gafas de sol y me abrí paso entre los que serían mis compañeros por 3 largos años, sentí miradas curiosas por todas partes, escuché con satisfacción a las chicas hablando de mi con comentarios puramente positivos, todo iba de acuerdo a lo planeado.
Saqué de mi bolsillo el papel que indicaba mi horario y el número de casillero que se me había asignado, el número escrito era “330”, por suerte no me costó mucho encontrarlo y la localización era bastante buena, justo al lado del pasillo, fue justo en mi casillero donde el primer llamado del destino ocurrió.
– ¡Oye! ¡Te lo advierto grandísimo idiota! ¡Soy un surfista karateka cinta negra quinto dan especialista en kickboxing, yudo, yuujitsu, taejitsu, taechi, origami y teriyaki!
Giré mi cabeza, sorprendido por esas líneas tan inusuales y vi a dos chicos mirándose de forma amenazante, uno era rubio de estatura mediana que vestía con una playera azul y unos shorts negros, con un peinado de hongo y con un aspecto relajado inigualable, pues pese a estar en medio de lo que parecía ser una pelea él sostenía una gran sonrisa, mientras que el otro era moreno, bastante alto, con un cuerpo bien trabajado y peinado con una mohawk al ras, no importaba como lo viera, ese era un criminal hecho y derecho.
– ¡¿Te estás haciendo el graciosito, cabrón?! –Gritó el de aspecto de chico malo con fuerza al momento en que le pegaba un empujón al rubio. –Porque si te estás burlando de mi aquí mismo te hago mierda, ¿Oíste?
– ¡No me grites hermano! ¡Te apesta el océano! –Contestó el rubio sin alterarse en lo más mínimo con un tono burlón y tapándose la nariz.
El maleante perdió la paciencia y tomó al chico rubio por el cuello con su mano izquierda, mientras que con su mano derecha empezaba a cerrar su puño con ira.
– ¡Muy bien, tú te lo buscaste imbécil!
– ¡Espero que no sea besarme, porque era enserio lo de tu mal aliento, hermano!
No había mucho que pensar, el rubio era un tipo agradable y con un repertorio de bromas relajadas bastante amplio, mientras que el otro solo era un imbécil buscando problemas, así que me acerqué a donde estaban y lo separé del rubio con un empujón.
 – ¡Bien, ya fue suficiente amigo! –Grité, encarando al chico del mohawk, que de cercas era mucho más amenazante de cerca que de lejos, levantó su puño para golpearme, sin embargo en ese instante un brazo apareció en la escena y detuvo el impulso del golpe con un resoplido.
– ¡WO, WO, WO! ¿Por qué tanta energía chicos? ¿No pueden esperarse a que empiecen las clases siquiera?
Un hombre calvo nos miraba con una sonrisa, llevaba un elegante traje gris con una corbata roja y en su mano libre sostenía un maletín de piel.
El chico rudo se liberó del aprisionamiento del hombre y se alejó en silencio de nosotros, no sin antes, claro, de dedicarnos una mirada amenazante.
–Bueno, será mejor que se vayan a sus clases muchachos, esto está por iniciar.
El hombre calvo se alejó, dejándome algo aturdido por no habernos siquiera regañado por haber estado a punto de iniciar una pelea dentro de la escuela, ¿Quién era ese sujeto y que rol jugaba en la institución?
– Hey, ¡Hermano! ¡Ese tipo pudo haberte matado! ¿Por qué te metiste?
Me giré algo sorprendido, el chico rubio me miraba con un rostro emocionado, pude ver que sus ojos eran verdes y adormilados, por alguna razón me inspiraba gran confianza, por lo que le di una palmada en la espalda, indicándole que era hora de seguir nuestro camino.
– Bueno… ahora músculos va a tratar de darnos una paliza a los dos, ¿Estás listo para ello? –preguntó, unos instantes después.
–Me tiene sin cuidado, pero si se acerca a mi no pienso dar un paso atrás…
– ¡Esa es la actitud campeón! ¡Yo lo voy a hacer pedazos si trata de hacernos algo! Por cierto, mi nombre es Junior… Junior Hanigan o algo así… ¿Cuál es el tuyo?
– Mi nombre es Zack Mosh. –Me presenté con una sonrisa al momento en que le ofrecía mi mano, gesto que me devolvió al instante.
  Pues bien, mi hermano Zack Mosh… – murmuró, al momento en que se llevaba sus manos a la cabeza. –  un placer conocerte y todo, pero acabo de recordar que olvidé inscribirme y tengo que ir a la dirección a rogar que me dejen entrar a clases… ¡nos vemos más tarde hermano!
Junior se fue corriendo por el pasillo principal y giró a la izquierda antes de llegar a las escaleras que llevaban a los salones de clases, acto seguido el timbre que indicaba el inicio de clases inundó el campus y todos los estudiantes que quedábamos entramos a nuestras respectivas clases, en ese momento estaba seguro de que las cosas se iban a poner mucho mejores todavía.

5 comentarios:

  1. Un gran comienzo!!, me gustaron bastante los consejos del hermano de Zack xD, bueno... simplemente te digo que espero una siguiente entrega. Ah y que aca estaré para comentarte cada que pueda

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  2. Muchas gracias brother! es un gran honor contar con tu apoyo!! :D pronto amo a mi esposa estará totalmente terminada, hoy un capitulo, mañana los 3000 que faltan!! oh yea! xD

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  3. Hola!!
    Que genial que ya se este recontruyendo la historia, agregando nuevos personajes y otros detallitos que no se habían visto en los capítulos de antes (sí, hablo del pasado de Junior-Zack). Como extrañaba su actitud jeje, ya hace tiempo que no lo leía.
    Estaré aquí pendiente a capítulos posteriores, que penas hoy me di cuenta de que habías comenzado jeje, que bueno es volver a leerte.

    Saludos!!

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  4. GENIAL! me encanto en verdad tienes un gran talento para esto ese junior me cayo bien jejeje adios y sigue asi

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  5. Bueno, con la disculpa de todos he editado este capitulo en gran parte, me disculpo por ello pero creo que con esta trama la cosa va mas solida y extensa, saludos!

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