Lo Último

19 abr. 2011

reestructuración del pasado: Zack y Ellie (Amo a mi esposa) Zack:3/??


Amigos (Zack)
(2005, Texas)
Apenas April y yo terminamos lo nuestro me disculpé con ella y corrí al salón de español a despertar a Junior (que por cierto, no se había movido ni un solo milímetro) lo sacudí un poco y se despertó en estado de ataque.
– ¡GAH! ¡TACO, TACO Y BURRITO! ¡HOLA AMIGOU!
– Tranquilo amigo –susurré. –No grites, solo soy yo.
Junior se talló los ojos, aun algo confuso.
–Ah, eres tú, Zack Mosh, cazador de mujeres con lindos pechos.
– Sobre eso mismo quería hablarte, ¿Cómo supiste que ella y yo estuvimos ligando?
– ¿Eh? ¿No es obvio?
–no, no lo es… fue algo aterrador, ¿Sabes? ¿Eres un lector de gestos o algo así?
El rostro de Junior se endureció de pronto.
– Bien, te diré la verdad en ese caso… parece que me has descubierto…
Junior miró en distintas direcciones sin dejar ese tono serio en su rostro, y luego me susurró al oído.
–Veo y hablo con gente muerta.
El cuerpo se me paralizó y mi mente entró en shock, no pude evitar casi caer de rodillas y empezar a temblar, en ese instante Junior empezó a reírse como loco.
– ¡Es broma viejo! ¡Sabes que eso es imposible, los fantasmas solo viven en lugares fríos porque son sensibles al calor! La verdad es que al ver cómo te miró cuando ofreciste el asiento de atrás a mi llegada pude darme cuenta.
– Ah, ya veo. –murmuré, aun sin recuperarme totalmente de su broma. Aunque seguía en las mismas una cosa era clara: Junior no era un tonto, y por tal podíamos pasar el rato juntos.
– ¿Quieres ir a la cafetería un rato? Yo invito.
– ¡Ese es mi hermano Zack Mosh! ¡Andando entonces!
Como solo quedaban 10 minutos del descanso, probablemente cometeríamos nuestra primera ausencia en clase; poco nos importó y salimos del aula.
Entramos en la cafetería por vez primera como estudiantes, era un lugar bastante amplio con cientos de mesas donde todos charlaban y comían animadamente, varias chicas nos dedicaron sonrisas, que Junior y yo nos limitamos a responder.
– Apenas es el primer día de clases y ya somos bienvenidos hasta por las de último año. –Observó Junior. – Creo que hice bien al rescatarte de ese abusivo.
– ¿De qué hablas? Fui yo quien te protegió –contesté.
– Ah, ¿En serio?
–Pero en fin, tienes razón… y ni siquiera he traído la guitarra aún, esta escuela estará a mis pies en tiempo record, ya verás.
Junior no pudo responderme, pues se vio obligado a saltar a un costado para esquivar un tremendo puñetazo que llegó sin previo aviso, desvié la mirada inmediatamente al agresor: Era ese chico moreno y fornido del cabello rapado con un mohawk con el que tuvimos problemas en la entrada.
– Ahora sí voy a hacerte pedazos, idiota de mierda. –amenazó, mirando a Junior realmente molesto.
– Ah, eres el calvo de la mañana ¿Cómo estás? –respondió Junior, en tono amistoso.
Por tal respuesta, el chico del mohawk arremetió contra Junior con un severo puñetazo que se estrelló de lleno en su estomago, cuando quise lanzarme y ayudar a mi amigo, alguien me pateó en la cadera y me estrelló en el suelo.
– ¡No sean maricas y aguanten el castigo! –Gritó una voz ronca; apenas me puse de pie nuevamente pude ver a mi atacante: Era un gordo de cabello negro con una chaqueta del equipo de football. Sin duda era un defensor de esos que pesan cientos de kilogramos. – Si se meten con Rock se meten con mi gente y eso se paga aquí en Mc Highley, ¿Lo saben?
La cosa estaba poniéndose bastante fea: angustiosamente vi como a los costados del gordo defensor y del tal “Rock” un grupo de chicos empezaban a aparecer para sumarse al pleito. Esto se había tornado en algo que no podíamos ganar.
– Van a darnos todo su dinero y se van a bajar los pantalones para que todos se burlen de ustedes o ahora mismo les partimos la cara en 2.
La asquerosa voz del gordo defensor me enfermaba, era como si se sintiese un súper hombre estando acompañado, no tenía idea de con quien se estaba metiendo.
– El único marica que veo aquí es a tu amigo Ricky. –Bufé. – Fue a pedirle ayuda a su novia y ahora todos nos quieren agarrar en montón, se ve que de hombres tienen poco… ¿Por qué no lo hacemos justo en un uno a uno? Yo contra él.
El tipo del mohawk amagó con lanzarse contra mí, pero el gordo lo detuvo con su brazo sin dejar de mirarme de forma amenazante.
– Vamos afuera.
Hubo aplausos en toda la cafetería, todos nos siguieron en nuestro camino al patio trasero del colegio, aplaudiendo y gritando emocionados, algunos cuantos se acercaron a hablar conmigo para darme ánimos y otros para anunciarme que el momento de mi muerte había llegado.
– Su nombre es Ronald Chuck –anunció uno de los chicos que se acercaron a mí. – De ahí viene su apodo “Rock”, es conocido de casi todo el equipo de football y es seguro que se volverá el mariscal de campo del mismo, tiene un genio pésimo y adora hacer de brabucón, mucha suerte.
Finalmente llegamos al patio trasero, me quité mi playera para pelear más cómodo y empecé a calentar un poco, a lo lejos, el chico del mohawk hacía lo mismo.
– Hermano, no tienes que hacer esto. –bufó Junior. –Deja que yo me encargue de él, ¿Sí?
– No te preocupes por mí –le tranquilicé. – ¿Por qué te preocupas tanto?
– ¿¡NO LO VES!? –Gritó. – ¡Está súper mamádolores!
– ¿Eh? –pregunté. – ¿Qué dijis…? Bah, no importa… esto solo tomará unos segundos…
Me di la vuelta y encaré a Rock, que ahora solo vestía una playera negra de tirantes, era impresionante el estado físico en el que se encontraba (Y eso que el mío no era para nada malo; de hecho, de no ser por tenerlo a él enfrente, tendría lo suficiente como para sentirme orgulloso)
– ¡Aquí te espero Rocko! –Grité, algo cansado de ese cursi apodo que lo dejaba como un chico rudo y en un aparentemente falso intento de humillación.
– ¡ALEJATE DE SU BOCA, TIENE UN PESIMO ALIENTO! –Gritó Junior.
Hubo cientos de risas por parte de la audiencia, por tal burla Rocko se lanzó con técnica hasta mi altura, donde soltó un par de fintas antes de encararme totalmente.
– Te voy a hacer mierda. –alardeó.
–Te estoy esperando, calvo hablador.
Apenas terminé mi frase el dio su primer golpe: Un jab fuerte, raso y colocado que por muy poco logre esquivar, contraataqué con un gancho al instante y logré conectar, esto le hizo retroceder unos cuantos pasos.
– ¡Eso Zack! ¡Muéstrale el poder del cabello a ese calvo! –Gritó Junior, una vez más.
En el siguiente golpe de Rocko no tuve tanta suerte: hizo una finta de atacar mi rostro y después soltó un zurdazo a mi estomago, dejándome sin aire, sin embargo logré liberarme de una inminente derrota soltándole una patada en la espinilla y después soltándole un codazo al hígado; con esto los dos estábamos temporalmente inhabilitados, el primero en recuperarse fue él, que me soltó nuevamente un par de jabs que no fui capaz de esquivar y que seguramente marcarían mi rostro por un par de días, este acierto provocó aplausos para Rocko.
– ¿Ya te vas a rendir, idiota? –Preguntó Rocko, con tono altanero, la sola idea de que se sintiera tan superior como para ponerse a platicar conmigo en media pelea me hizo enfurecerme a tal punto que con una buena combinación de 2 jabs y un rodillazo lo tiré al suelo. Él se levantó casi inmediatamente y me respondió ensuciando la pelea con una tacleada que me llevó al suelo, el se puso por encima de mí y me golpeó unas 4 o 5 veces, hasta que alguien levantó de un tirón a Rocko.
– ¡QUIETO TODO EL MUNDO! –Gritó aquel que detuvo la pelea, reconocí la voz del profesor de matemáticas, George Thompson.

1 comentario:

  1. Chin... si Rocko no se llevo a Zack al infierno, ¿el profesor de matemáticas lo hará?
    Hace buen rato que no me meto con algún "bully" o cholo jeje, pero como odiaba igual, el como se sentían machoman intocables ante ti. Y que decir, Junior es de mis favoritos, si estuviera "mamadolores", me inclinaría a hacer una religión hacia él XD.
    Que giros han tomado el pasado de Zack y Junior, y eso que pienso, que aun falta más por contar.

    Saludos!!

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