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8 may. 2011

reestructuración del pasado: Zack y Ellie (Amo a mi esposa) Zack:6/??


Ovejas asesinas (Zack)
(2005, Texas)
– Quiero estar dentro. –Declaró, apenas se sentó en nuestra mesa; de sus ojos emanaba un aura de seguridad nunca antes visto por mi parte.
– ¿Eh? – Pregunté, algo aturdido y sin comprender.
Ella se encogió de hombros, impaciente.
– Ya saben, quiero unirme al súper equipo surfista químico materialistico de la oveja asesina.
Era la primera vez que veía que alguien pronunciaba ese nombre además de Junior, por lo que no pude evitar soltar una carcajada sonora; pues la tierna voz de la pequeña le agregó un toque aleatorio sin precio.
– ¿De qué demonios te ríes? –preguntó la chica, con agresividad y fulminándome con la mirada; la tipa tenía agallas de sobra.
– Perdón, es solo que ese nombre lo inventó Junior y…
– ¿Entonces, estoy dentro?
– ¿Qué? –Respondí. – Eso es…
– ¡Maldición Zack, decídete! –Me interrumpió la chica estrellando sus pequeños puños contra la mesa.
– ¡Tranquila! ¡Tranquila! – Exclamó Junior. – No podemos meter a una pequeñita como tú a un grupo de ninjas entrenados, podrías morir.
– ¡No seas idiota Hanigan! –Gritó, con tanta furia que Junior y yo nos estremecimos. – ¿Crees que les pediría entrar sin saber en lo que me meto?
– Eh… escucha, Anna –murmuré, tratando de razonar con ella. – Nosotros no somos una asociación del mal o algo así… de hecho solo nos juntamos y…
– ¡Y hacen estupideces que los hacen famosos! –Me interrumpió, soltando un pequeño salto. – ¡Yo quiero estar dentro!
En sus ojos se sentía una determinación digna de un campeón, en ese momento supe que no podríamos deshacernos de ella fácilmente.
– ¿Pero porque quieres entrar a un grupo de hombres que hacen estupideces y donde corres el riesgo de ser expulsada?
– ¿En verdad quieres saberlo? –Preguntó, arqueando una ceja de forma coqueta y desafiante.
– Sí. –respondí, sin caer de lleno en su juego.
– Bien, en realidad son 3 cosas…
– Escuchémoslas…
Se acomodó en su asiento antes de comenzar a hablar, verdaderamente era como una pequeñita de 12 años malhablada.
– En primer lugar, ustedes están ascendiendo en la escalera de popularidad como un cohete espacial, apenas estamos en primero y ustedes ya empiezan a ser conocidos por todo, yo también quiero ser popular para ir a las fiestas y emborracharme hasta caer en el suelo o encamarme con algún idiota.
– Eh… eso no es algo que una señorita deba decir –murmuré, algo aterrado. –Pero es aceptable, supongo…
– En segundo lugar, quiero ser el punto de codicia, cuando todas vean que me junto con tres tipos tan buenotes como ustedes voy a atraer ardidas, en ese momento las llevaré a la boca del lobo.
– ¿Tienes un lobo? –preguntó Junior. – ¿Cómo se llama?
– Y en tercer lugar –reanudó Anna, ignorando a Junior. – Estoy malditamente loca, me divierto haciendo cosas que ninguna otra chica se divierte haciendo y con ustedes está garantizado que habrá gasolina, escaleras y latas de pintura al menos una vez al mes.
Junior y yo titubeamos, sin saber que decir por unos segundos.
– No lo sé… – Me disculpé. – No es tan simple…
Para mi sorpresa, Anna ni siquiera mostró rastro de decepción por mi respuesta, de hecho estaba más sonriente que nunca.
– En ese caso tendré que usar mi plan final.
– ¿Plan final? –preguntamos al unisonó Junior y yo.
– ¿Recuerdan que les dije que tenía algo que les podía interesar?
– ¿No era tu presencia? –preguntó Junior.
– ¡No seas idiota Junior! –Bufó Anna. – Escuchen… ¿Saben que las audiciones para entrar a las actividades deportivas están por comenzar? Ya saben… las pruebas para entrar a los equipos, a la banda, a las porristas…
– Ah… algo he escuchado –señaló Junior.
– Bien –respondió Anna, con una linda sonrisa. – ¿Qué harían si les dijera que ese mismo día el entrenador Hudge recibe el cheque de presupuesto mensual para el equipo de básquetbol y que sé exactamente donde lo guarda?
Junior y yo nos miramos el uno al otro, impresionados al máximo nivel.
– Eso sería realmente una hazaña por tú parte. –Admití.
– Así es, maricas, 1000 dólares a nuestro alcance… ¿Ahora parezco una chica con potencial de ser parte de ustedes, no?
– Sabes… –murmuré. –Viéndote mejor creo que eres la chica más hermosa y talentosa de la escuela… ¿Por qué no te unes a nosotros? ¿Verdad, Junior?
– Definitivamente, ¡Únete a nosotros por favor!
– Tampoco quieran alabarme de más, maricas… –Se quejó. – Entonces, será un placer estar a su lado.
Anna me ofreció su mano, fue un apretón amistoso que sellaba lo que podía ser un buen escalón; en ese momento Rocko se presentó a la cafetería y tomó asiento a nuestro lado.
– ¿Quién es la pitufina esta? –Preguntó.
– ¡Pitufina tú madre, idiota! –respondió agresivamente Anna; me vi obligado a tomarle los labios con la mano para explicarle a Rocko la situación actual, le conté, el rostro de Rocko se notaba insatisfecho hasta que escuchó sobre los mil dólares.
– Hubieras empezado por esa parte, Mosh –Me reprochó, ahora con una gran sonrisa. – ¿Qué haremos con el dinero? Supongo que una fiesta de alcohol en la legendaria residencia Mosh…
– Exacto –respondimos todos.
– Suena bien –admitió Rocko. – ¿Pero cómo van a quitarle el cheque a Hudge?
– Aquí es donde mis conocimientos entran en juego –respondió Anna, con esa mirada maléfica que ya la identificaba. –pero necesitaremos mucha distracción…
– Eso déjamelo a mí. –Pedí. –Solo necesitaré Una guitarra para mí, una patineta para Junior y muchos, muchos fuegos artificiales… ah, y una oveja para Rocko… ¡Esto se va a poner bueno!
La emoción nos inundó a los 4, era hora de nuestro más grande golpe desde nuestra llegada a Mc Highley.

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