Lo Último

9 may. 2011

reestructuración del pasado: Zack y Ellie (Amo a mi esposa) Zack:7/??


Rockstar.
Nuestro plan no era sencillo ni seguro en lo más mínimo, pues al atraparnos creando disturbios mayores era un hecho que no iríamos a la cómoda oficina del señor Feeney, sí no más bien nos llevarían directamente a la oficina del director, donde la expulsión sería un hecho; por lo que Anna y yo nos dedicamos a trazar bien cada paso del plan: básicamente, Junior y yo teníamos que armar un espectáculo previo al partido de exhibición entre los aspirantes para llamar la atención del entrenador Hudge lo suficiente mientras Anna irrumpía en su oficina hasta encontrar el cheque, y si por alguna razón el cheque no estaba en su oficina en ese momento conseguir una copia de la llave de entrada para volver más tarde; cuando Hudge nos atrapara a mí y a Junior, Rocko debía liberar a la oveja (Robada temporalmente de un refugio de animales cercano) en el automóvil del entrenador previamente cubierto de sal y llamar al señor Hudge con urgencia para informarle que había una oveja lamiendo su auto, en ese momento nosotros teníamos que escapar hasta la oficina de Feeney para ser suspendidos y estar libres de la expulsión y listos para reunirnos con Anna y Rocko en un parque a dos calles de la escuela a la hora de salida para ir a cambiar el cheque al banco inmediatamente; todo un plan maestro.
Junior estaba cargando sus pantalones de fuegos artificiales, mientras que yo afinaba mi guitarra; ambos esperábamos el mensaje de señal de Rocko.
– Hermano… –Murmuró Junior, mientras seguía cargando municiones con la cabeza gacha. – ¿Es este en realidad tú sueño?
– Por supuesto –Respondí al instante. – ¿No te lo había comentado aún?
– No, yo pensaba que tu sueño era dominar la escuela para después graduarte y ser el conserje que presume de sus hazañas…
– ¿Eh? ¿Quién rayos querría…? Eh, no importa… bueno… estás equivocado Junior, ¿Sabes? Apenas termine la preparatoria me iré de aquí… viajaré a la ciudad de las estrellas y me coronaré como una, mi sueño es fundar una banda y llegar al estrellato.
– Es algo ambicioso hermano, supongo que esto que hacemos ahora es simplemente una preparación para los reflectores de verdad, ¿No?
– Así es, pero para ser una preparación, debo decir que la estoy pasando genial, ¿Sabes? He besado a muchísimas chicas ya, y no solo las mujeres… tú también Eres un tipo genial, un gran amigo, y Anna también puede llegar a serlo, aunque vaya que es extraña… el punto es que incluso Rocko empieza a agradarme.
 Junior miró sospechosamente a los lados.
– Sabes, hermano… no creo que debamos confiar tanto en Rocko… el no ha jurado lealtad a nosotros en ningún momento y aun es frio cuando se dirige a nosotros, ¿Cómo podemos estar seguros de que no nos va a abandonar hoy en la misión?
– No lo haría, hermano –Lo tranquilicé. –Rocko ya no es el mismo con el que peleamos el primer día.
– Eso siento yo también, pero lo vi hablando de forma muy sospechosa con la ballena…
– ¿Ballena? Hablas de Karofsky?
– Exactamente, ¿Qué tal si nos traiciona y se queda con todo?
– Debemos confiar en Rocko. –finalicé; apenas mí celular se iluminó, anunciando la llegada de un mensaje.
– ¿Es la señal de que el partido está por comenzar? –Preguntó Junior, en tono nervioso.
– Así es… es la hora del show mi hermano…
– Por cierto, recuérdame gritar “Arriba Juan Gabriel”, fue una petición que me hizo Feeney él otro día cuando le dije que íbamos a actuar independientemente.
– ¿Quién es Juan Gabriel, Junior?
– ¡No tengo idea amigo! ¡Pero seguro es un crack!
Junior se montó en su patineta y aceleró con técnica al momento en que con un fuerte manotazo abría las puertas del gimnasio de par en par.
– ¡ANIMO EQUIPO! ¡A GANAR PESCADOS!  –Gritó Junior con todo su corazón, cosa bastante rara pues la mascota escolar era en realidad un oso; me encogí de hombros y corrí en su dirección apenas me puse la correa de la guitarra alrededor del cuello.
– ¡PESCADOS, PESCADOS!  – Grité; grata sorpresa: el gimnasio estaba lleno; la confusión fue tal que incluso los jugadores que estaban por comenzar un partido empezaron a aplaudirnos.
– ¿QUÉ INTENTAN HACER? –Gritó un sujeto enano, gordo, bigotón, vestido con el típico traje de entrenador: Pantalones cortos, una playera sencilla y una gorra.
El entrenador Hudge tomó a Junior por el hombro con enojo.
– ¡¿QUIEREN SER EXPULSADOS?! –Gritó nuevamente, presionando a Junior cada vez aun más fuerte.
– ¡Aliviánese, Martín! – Gritó Junior, con una sonrisa radiante.
Hubo risas en todo el gimnasio, el entrenador estaba tan rojo como un tomate.
– ¡PARA TI SOY EL PROFESOR HUDGE!
– ¡Tranquilo hermano! ¡Escuche la rola que va a tocar mi hermano casi primo Zack!
Junior se liberó de un jalón de la presión del profesor y sacó de sus bolsillos algunos explosivos, los encendió con habilidad y los lanzó a mí alrededor.
Era imposible mostrarse nervioso, apenas el espectáculo estuvo por comenzar pude sentir una adrenalina indescriptible en mis venas, mi deseo de cantar era tal que no me importaba si era expulsado después de esto.
– ¡PORQUE QUIERO SER UNA ESTRELLA DE ROCK LES CANTARÉ MI SUEÑO!, ESTA CANCIÓN ES DE NICKELBACK, SE LLAMA ROCKSTAR Y ESPERO SE CULTIVEN, ¡BASTARDOS!
Corriendo del entrenador empecé a tocar y a cantar, Junior no paraba de lanzar fuegos artificiales y el público no paraba de aplaudir, no sé cómo estuvo mi canto o mi nota; sin embargo puedo decir que se sintió increíble ver a tantas personas aplaudiendo; aun sí era porque estaba humillando a un profesor.
Al terminar la canción el entrenador logró tomarme por el cuello de mi chaqueta de piel y me arrastró a la salida junto a Junior, que quien sabe desde cuando estaba ya en la mano derecha del entrenador.
– No olvides decir lo de Juan Gabriel –Le recordé. – ¡Vamos a hacer feliz a Feeney!
– ¡Y ARRIBA JUAN GABRIEL! –Gritó Junior, provocando júbilo total en el gimnasio; ahora nos tocaba soportar el castigo de nuestras acciones.
– ¡Pero van a ver, los van a expulsar! ¡Se lo han ganado! ¡Animales! ¡Imbéciles!
– Eh… Martín –Murmuró Junior, tímidamente. – Ya puede soltarnos del cuello, ¿Sabe? Mi mamá se enoja si llego con la ropa arrugada.
– ¡DEJA DE LLAMARME POR MI NOMBRE! – Gritó el entrenador, dejando en claro que intenciones de entablar amistad con nosotros no había.
Algo no marchaba bien, ya habíamos pasado el área visual del estacionamiento y Rocko aun no llegaba, ¿Por qué estaba retrasado?
– “¿Dónde está Rocko?” –Preguntó Junior, usando solo mímica.
– “No lo sé” –Respondí, angustiado al ver que ya estábamos a unos metros de llegar a zona de peligro total.
– Solo por curiosidad, Martín… ¿A dónde nos va a llevar?
– Con el director, por supuesto. –Respondió el entrenador.
– ¿No desea enviarnos con el subdirector?
– ¿Bromeas? ¡Lanzaron fuegos artificiales en mí gimnasio! ¡Me encargaré de que los expulsen!
Llegamos a la entrada de las oficinas escolares, Rocko nos había traicionado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Bienvenido al mejor blog del universo!

Puedes seguirme en las redes sociales o suscribirte al feed.

¡Suscríbete a mí blog!

Recibe en tu correo las actualizaciones de mis relatos y cuentos. Sólo ingresa tu correo para suscribirte.