Lo Último

9 jul. 2011

¡Amo a mi esposa! (Creo) (26/??)


Sobre mi primera tarde en compañía de Zack, sobre recompensar sus fallas con creces y sobre el elefante rosado de peluche (Ellie)
(2005, Texas)
Era como caminar con una figura pública, continuamente la gente se detenía y lo saludaba con hermandad, algunos bromeaban acerca de lo cruel que era por no haberlos invitado a su fiesta, en estos casos Zack sencillamente les decía “Prometo que en la siguiente te invitaré”, dejando decenas de rostros iluminados por la emoción.
Zack era especialmente popular con las chicas, a distancia pude ver a un par murmurar y señalarlo con discreción, seguido de las clásicas risitas bobas y nerviosas; por otro lado, las más atrevidas sencillamente se acercaban a él y le preguntaban si yo era su novia, a lo que Zack respondía siempre con un “No, somos amigos solamente”, como si estuviesen entrenadas para hacerlo: todas soltaban una sonrisa radiante de esperanza y se alejaban diciendo “Nos vemos en clase”, quizá era bastante fascinante que alguien llegase a ser tan popular siendo apenas un novato de primer año de preparatoria, sin embargo terminó volviéndose repetitivo a tal punto en que perdí interés en todos los temas de conversación que sacaba entre interrupciones.
– Entonces nos vemos en clase… ¿Sí? – Musitó con nerviosismo una chica de cabello rizado.
– Por supuesto – Asintió Zack. – Nos vemos el lunes… eh…
– Selby – Repuso, tiñéndose sus mejillas de rosado.
– Claro, Chona, ahora… si me disculpas, mi amiga y yo tenemos que ir a probarnos unos bikinis, adiós.
Sin esperar respuesta, Zack arrancó en línea recta, dejándome pasmada junto con Selby y sus amigas, que miraban boquiabiertas la grosería recién realizada, agaché la mirada en señal de disculpa y troté hasta donde estaba Zack.
– ¿No crees que has sido muy rudo?
– ¿Tú crees eso? – Preguntó, sin mirarme.
– Si… creo que fue grosero.
– Entonces yo también lo creo.
Zack vestía con una playera verde limón de abercrombie & fitch, pantalones de mezclilla clara totalmente lizos con un cinturón café claro de hebilla sencilla y tenis puma, su peinado era el usual, aunque ahora se había dejado crecer las patillas, aún conservaban sus heridas de la noche anterior un rojo opaco y su nariz estaba ligeramente hinchada, aún así… como siempre, irradiaba seguridad.
– ¿Así como así?
– Exacto, Ellie, así como así.
– ¿Estás diciéndolo para evitarte un sermón de mi parte, cierto?
– Ah, ¿Ya tan pronto has descifrado una de mis mañas? Muy bien… algo me dice que hoy no es mi día con las mujeres.
– ¿Por qué lo dices? – Pregunté.
– No es nada… créeme, si te lo cuento solo terminarías igual de perturbada que yo… por cierto, ¿Es ahí donde lo compraste, no?
Estábamos frente la tienda de trajes de paño visitada apenas un día antes, suspiré al ver que aún estaba en exhibición el pareo largo que tanto me encantaba; no es como si fuese a usarlo de nuevo inmediatamente, de hecho, al vivir en un estado desértico, las ocasiones de vestir un traje de baño eran prácticamente nulas, por lo que al final se terminaría volviendo una garra más en mi closet, pero vaya garra más hermosa.
La compra fue decepcionantemente rápida, por alguna razón esperaba que hubiese alguna complicación, o al menos alguna pregunta curiosa de las empleadas parecida a “¿Por qué vienes a comprar otro?” o algo por el estilo, aunque supongo que resultó mejor aún, no es como si pudiese llegar y decir “Ah, lo que pasa es que mi amigo llenó de sangre el otro y ha venido a recompensármelo”.
– Luces decepcionada… – Murmuró Zack, al salir de la tienda.
– Eh… no… no es nada…
– ¿No era esa la falda de nombre raro que querías? Porque de ser así hay que regresar y encontrar uno que te guste más…
– No, es solo que… bueno… es solo una rareza que tengo…
– ¿Una rareza? – Preguntó. – Todos tenemos una… de hecho… Junior tiene 75… y aún sigo contándolas… ¿Sabías que todas las mañanas le da una zanahoria al hombre del correo porque está convencido de que es un duendecillo del bosque disfrazado de humano?
– Eh, bueno… en realidad no creo que llegue a tales extremos como él… pero…
– ¿Pero…?
– Tengo una mente hecha de reflectores…
– Ah, ya veo… migraña, ¿No?
– No, no… eh… como te lo explico… tiendo a esperar que las cosas tengan un toque de drama extra…
– Eso sí que es interesante… cuéntame más, es como si al cruzar la calle te imaginas que pasaría si te arrollará un auto y quedarás en coma por 4 años, ¿No?
– Bueno… eso es algo aterrador… – Murmuré. – Pero gracias por aportar a la conversación… en realidad, es más como agregarle brillo innecesario a mi visualización de la vida… espero más drama del que ocurre en realidad… imagino que de pronto mi vida dará un giro de 180 grados y terminaré en una historia digna de convertirse en novela y después en película… vamos… una vida a lo Hollywood.
– Bueno… no creo que sea tan malo – Acertó. – Todos esperamos que nos pase algo interesante, ¿No?
– ¡Charlie y la fábrica de chocolates! – Respondí.
– ¿Eh?
Perdí el hilo de la conversación apenas pasamos a un costado del cine, donde en un cartelón se anunciaba que Charlie y la fábrica de chocolates ya estaba en funciones, la emoción fue tal que me detuve, Zack me miró, confuso.
– ¿Ellie? ¿Qué pasa?
– ¡¿Cómo que qué pasa?! – Reñí. – ¡¿No ves que Charlie y la fábrica de chocolates ya está en funciones?!
– ¿No es esa una película de niños de los años donde el caldo apenas estaba en elaboración?
– ¡Es un remake con Johnny Depp actuando de Willy Wonka!
– Bueno… en realidad sigo sin entender porque te emocionas tanto… pero si quieres podemos verla… puede que alcancemos entradas.
– ¡SI, SI QUIERO! – Exclamé, corriendo hasta la pantalla de plasma que indicaba los horarios, faltaban 10 minutos para la próxima función, por desgracia, los boletos estaban agotados, y no solo en esa función, también en todas las demás.
– Bueno… será otro día. – Murmuré, desviando la mirada a mi derecha para ver la respuesta de Zack, sin embargo el no estaba a mi lado.
– ¿Zack? ¿Dónde estás?
Me giré de un lado a otro, buscándole con nerviosismo, ¿Me habría abandonado por ser tan grosera? La posibilidad de que Zack se hubiese molestado conmigo provocó que mi mente generara incluso un plan para pedirle perdón el lunes en la escuela, todas estas posibilidades se fueron con el viento apenas él apareció a mis espaldas, sonriente.
– ¿Dónde rayos estabas? – Preguntó. – Te estoy buscando porque la función está por comenzar…
– Pero ya no hay boletos… – Respondí, en tono decepcionado. – Así que ni hablar… además… ¡Fuiste tú quien se alejó sin decir nada!
– Ah, sobre eso… no te preocupes, un empleado es mi amigo y nos dejará entrar por la puerta de atrás… sígueme.
– ¿Qué? – Pregunté, arrugando mi rostro, y sin embargo, siguiéndole con obediencia.
Un par de minutos después, un chico muy alto nos escoltó hasta una sala de cine a través de las puertas de salida y nos indicó que solo nos sentáramos con naturalidad, unos minutos después, ya disfrutábamos de la mejor película de todos los tiempos, yo me reí como loca y estuve sencillamente fascinada, sin embargo, Zack se mantuvo serio, mirando una y otra vez su celular.
Un par de horas después, al terminar la función, caminábamos animadamente alrededor del centro comercial, yo, como toda fanática satisfecha, le contaba todas mis partes favoritas en suma a mis impresiones finales al respecto de la película.
–… En resumen – Señalé. – Se merece todos los oscares, ¡TODOS!
– Si… fue bastante buena…
Una respuesta bastante seca y dolorosa, ¿Se había aburrido ya? ¿Le había obligado a ver una película que iba en contra de su papel de chico malo y eso terminó molestándolo a tal punto de que ya no deseaba estar conmigo? Esperaba que solo fuese mi “Aumentador de drama” actuando excesivamente, por lo que tras varios minutos de incomodo silencio me animé a preguntárselo.
– Oye… Zack… ¿Te pasa algo? ¿Estás enojado porque te hice ver esa película?
Tenía miedo a una respuesta positiva, por lo que apenada, desvié mi mirada al suelo.
– No es eso… de hecho me gustó ver lo feliz que te veías… pero… bien… te seré honesto.
– Por favor. – Incité.
 – Bien… pasa que hoy tenía este compromiso con una amiga… Nahomi… me parece que ya la conoces… bueno… nos invitó a todos a su casa para una comida en la que tendría regalos para todos y… bueno… para ella era algo muy importante… algo así como para mostrarnos su amistad… y bueno… en realidad iba a despedirme de ti después de comprar el traje de baño pero te veías tan animada con eso de Billy Wonka que se me hizo fácil acompañarte… y bueno…
– Vaya… lo siento muchísimo Zack… – Miré con tristeza el depresivo rostro de Zack. – Por mi culpa has dejado plantada a tú amiga…
– Oh, no, no, no… no es tú culpa… no lo sabías… en realidad es culpa mía.
Zack suspiró, claramente estaba triste y amargado, inmediatamente traté de animarle, con comentarios clásicos de tranquilización.
– No conozco muy bien a Nahomi… pero creo que es una chica muy buena y sé que te perdonará si se lo pides de corazón…
– Lo sé… pero el que me perdone no quita mi falla…
– Entonces… ¿Por qué no la recompensas con creces?
Zack me miró, exigiendo una explicación con un gesto de incertidumbre, me puse algo nerviosa ante la posibilidad de haber hablado de más.
– Eh… bueno… tú sabes… puedes ir ahora mismo a donde está ella y regalarle un peluche o algo… eso quizá devuelva todo con creces… o bueno… eso creo yo… la verdad no sé que pienses tú.
Zack esbozó una sonrisa de emoción en el justo momento en que su rostro se iluminaba, perdí el aliento por unos instantes, fue como ver el amanecer en su rostro, por más que existiera gente que lo negara, el chico era guapísimo.
– ¡Tienes razón! ¡Ya sé que haré! Eh… Rayos… no la traigo conmigo… Ellie… ¿Me acompañas?
– ¿Eh? ¿A dónde?
– Pues… primero iremos a mi casa y después iremos a casa de Nahomi… de hecho formas parte vital de mi plan en varios puntos… así que me temo que no puedes negarte.
– ¿Eh? Pero si mi mamá no tarda en llamar para venir por mí y…
– ¡Exacto! – Interrumpió. – ¡Esa es la primera parte del plan en la que tomas lugar! TÚ mamá nos llevará a mi casa y después a casa de Nahomi… por desgracia la ley federal de búsqueda activa de automóviles robados me mantiene sin auto por 1 año, así que…
– ¡¿Qué?! Y bueno… si mi mamá no se niega por mí no hay problema pero… ¿En qué otra parte del plan tengo participación yo?
– Ya lo verás, pequeña Ellie, ya lo verás…
– Y otra cosa… Zack…
– ¿Qué pasa?
– Se llama Willy Wonka… no Billy Wonka… recuérdalo.
Como era de esperarse, mi madre estuvo encantada de llevarnos a casa de Zack, en tan solo un par de días ya los dos eran excelentes amigos, Zack decía todo tipo de bromas astutas y mi madre, fascinada, se reía como loca de su ingenio, mientras Zack corría hasta su casa, mi madre aprovechó para soltar un improperio del cual no tomé importancia, ya me había acostumbrado.
– Huele a boda, ¿eh?
No pasó ni medio minuto cuando Zack regresó al auto, cargando en su espalda un estuche de guitarra color negro y en sus manos un elefante rosado de peluche bastante lindo.
– ¿Una guitarra y un peluche? – Se burló mi madre. – Chica suertuda con la que vamos… si esas tenemos yo me ofenderé muy seguido contigo, Zack.
– No necesita enojarse conmigo señora, cuando guste le hago una serenata privada, pero que sea un día en que duerma a su hija para que no se ponga celosa.
Minutos más tarde, llegamos a casa de Nahomi, Zack bajó del auto y me indicó a que hiciera lo mismo, con nerviosismo y sin rechistar, le obedecí, me entregó el elefante de peluche y sacó su guitarra del escuche, después de guardar este ultimo en el asiento trasero del auto de mi mamá se llevó la correa de la guitarra al cuello y se encaminó en el territorio de Nahomi.
Sorpresivamente, Zack decidió ignorar la puerta principal y caminó a través del jardín para rodear la casa, con nerviosismo le seguí, esperando que no nos confundieran con ladrones o algo parecido.
– Muy bien, aquí va tú segunda función dentro del plan Ellie. – Musitó. – Vas a cantar a dueto conmigo y cuando salga Nahomi por esta puerta le entregarás el peluche, después de eso vas a poner tus manos en forma de corazón y te pondrás detrás de mí, ¿Entendido?
– ¡¿Qué?!

(BUCKCHERRY – SORRY)
Oh I had a lot to say was thinking on my time away
I missed you and things weren't the same


Cause everything inside it never comes out right
And when I see you cry it makes me want to die


I'm sorry I'm bad, I'm sorry you're blue, I'm sorry about all things I said to you
And I know I can't take it back
I love how you kiss, I love all your sounds, and baby the way you make my world go round
And I just wanted to say I'm sorry:


– ¡ESPERA! – Grité.
– ¿Eh? ¿Qué pasa? – Preguntó Zack, fulminándome con la mirada. – ¿Sabías que no se deben de interrumpir las serenatas una vez han comenzado?
– Es que esa no me la sé…
– ¿Cómo es posible eso? ¡Todos se saben esa canción!
– Lo siento… ¿No te sabes otra?
– Para pedir perdón no…
– Entonces canta una que diga lo genial que es ella…
– A ver… déjame pensar…
– ¿Qué tal una de los Jonnas? – Sugerí.
– Es broma… ¿Cierto?
– ¡No, lo digo en serio! O una de Hillary Duff…
– ¿No escuchas música real? Demonios… tenías que ser una chica Disney Channel…
– ¡No soy solo una chica Disney Channel! ¿Qué hay de “NEVER GONNA BE ALONE” de Nickelback? Te gusta Nickelback, ¿No?
– Si… me gusta mucho pero… pero… pero…
– ¿Pero? – Cuestioné.
– ¡Esa canción es para dedicársela a mi hija o algo así! Y si se la canto a Nahomi ya no será lo mismo cuando sea necesaria en verdad… después de todo hay miles de canciones de amistad, no sé porque tendría que usar una de padre a hija aquí mismo… ¿No te das cuenta de que en cierto momento yo puedo estar en mi lecho de muerte y necesitar cantarle esto a mi retoño?
– ¡SI VAS A CANTARLE A NAHOMI NO TE QUEDES CALLADO A LA MITAD GRANDISIMO PEDAZO DE IMBECIL! – Gritó alguien desde el segundo piso, inmediatamente supe que se trataba de Anna. – ¡ESTÁ SÚPER FELIZ Y EMOCIONADA ASÍ QUE HABER SI TE PONES LAS PILAS Y SIGUES TOCANDO, BABOSO!
– Eh… bueno… esa canción será… pero canta conmigo, ¿Bien?
– Dalo por seguro – Respondí. – Amo esta canción.
(NEVER GONNA BE ALONE – NICKELBACK)

Time, is going by, so much faster than I,
And I'm starting to regret not
spending all of here with you.
Now I'm, wondering why, I've
kept this bottled inside,
So I'm starting to regret not
telling all of it to you.
So if I haven't yet, I've gotta let you know...

You're never gonna be alone!
From this moment on, if you ever
feel like letting go,
I won't let you fall...
You're never gonna be alone!
I'll hold you 'til the hurt is gone.

And now, as long as I can,
I'm holding on with both hands,
'Coz forever I believe
That there's nothing I could need but you,
So if I haven't yet, I've gotta let you know...

You're never gonna be alone!
From this moment on,
If you ever feel like letting go,
I won't let you fall.
When all hope is gone,
I know that you can carry on.
We're gonna see the world out,
I'll hold you 'til the hurt is gone.

Ooooh!
You've gotta live every single day,
Like it's the only one, what if
tomorrow never comes?
Don't let it slip away,
Could be our only one,
You know it's only just begun.
Every single day,
Maybe our only one, what if tomorrow never comes?
Tomorrow never comes...

Time, is going by, so much faster than I,
And I'm starting to regret not
telling all of this to you.
So if I haven't yet, I've gotta let you know...

You're never gonna be alone!
From this moment on, if you ever
feel like letting go,
I won't let you fall.
When all hope is gone, I know
that you can carry on.
We're gonna see the world out,
I'll hold you 'til the hurt is gone.

I'm gonna be there always,
I won't be missing one more day,
I'm gonna be there always,
I won't be missing one more day...
Zack era un cantante excelente, cantó con tal sentimiento que mi piel se erizó en repetidas ocasiones, me daba miedo romper su tono con mi terrible y desafinada voz de ardilla de Warner Bros, en cambio, su tono raspado, daba un toque nostálgico a cada melodía, logrando insertar el sentimiento indicado en el lugar indicado, justo como con Rockstar.
Al terminar la canción, Nahomi apareció tras la puerta trasera y con los ojos humedecidos con lágrimas de emoción se lanzó a los brazos de Zack, que con ternura rodeó la espalda de la chica con sus brazos, al separarse, ella le dio un beso en la mejilla y le miró con una alegría deslumbrante.
– Sabía que ibas a venir.
– Bueno… ¿Cómo perdérmelo? Eres una oveja asesina y por tal, eres una gran amiga… además, tenía que entregarte tú elefante.
Zack me hizo una seña para que me acercara, con timidez le entregué su animal felpudo a Nahomi, que me dedicó una sonrisa radiante en agradecimiento.
–… Es el peluche favorito de mi hermanita – Murmuró Zack, orgulloso. – Lo sé porque cuando se lo quité se puso a llorar como loca así que… cuídalo mucho.
– ¡Lo haré, Zack! ¡Es precioso! ¡Muchas gracias!
– ¿No tendrías que rechazarlo ahora que has escuchado que es de su hermanita? –Pensé, encogiéndome de hombros.
– Supongo que me he perdido la cena… lamento llegar tan tarde…
– ¡No te preocupes! – Repuso ella, tomándolo por la mano. – De hecho decidí no servir ni entregar nada hasta que tú llegaras, no sería lo mismo sin el líder, pasen por favor.
– Bueno de hecho yo…
Zack se detuvo, mirándome con entendimiento, recordando la situación actual.
– Ah… es cierto, tú mamá está esperando… ¿Cierto? ¿Por qué no le dices que pase? Seguro que Nahomi ha preparado mucha comida así que…
– Eh no quiero molestar, en serio… en realidad es una reunión de amigos y yo solo estaría estorbando así que…
– Yo no creo que sea así… – Murmuró.
– Yo tampoco – Coincidió Nahomi, que me miraba con decepción. – La verdad no te conozco muy bien, pero si eres amiga de Zack, eres amiga nuestra.
 – Aunque me digan eso… es una reunión muy de ustedes y… en serio… lo siento… no me sentiría cómoda… pero muchas gracias…
– Ya veo… bien… gracias por todo lo de hoy, Ellie… me divertí mucho contigo… salgamos de nuevo juntos, ¿Bien? La próxima veremos una película menos gay… dale las gracias a tú mamá… y en serio… gracias de nuevo.
Agité mi mano con nerviosismo, en señal de despedida… quería decir algo más, sin embargo… fui incapaz de hacerlo, lo máximo que logré fue esbozar una sonrisa amigable, maldije mi repentina timidez mientras caminaba hasta el auto de mi madre, antes de subir en el asiento del copiloto, pude ver como Zack me miraba a la distancia, sentí cosquillas en el estomago.

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