Lo Último

26 dic. 2011

Especial de Ellie y RUth (1/3)


¡Sobre el especial de Ellie y su mejor amiga Ruth! (así es, Ruth… no Karla, Ruth… R U T H… nuevamente, no es broma) PARTE 1 “El músico” (Ellie)


(2010, Los Ángeles)



Me tallé los ojos conforme me levantaba de mi cama y bostezaba con pereza, era el inicio de otro pesado día de trabajo como actriz, y por actriz me refiero a vendedora de alfombras… ¿Qué esperaban? Ninguna persona que se haya convertido en famosa empezó desde la cima… bueno, aquellas que son hijos de otros famosos o hijos de productores y ejecutivos por supuesto tienen una ventaja, pero aquellos que nacimos sin esas bendiciones empezamos desde abajo, ya sea siendo camareros o vendiendo alfombras, y no es que me moleste, en realidad esto será un motivo para sentirme orgullosa una vez cumpla mis sueños.
― ¡Ellie, se te va a hacer tarde!  ― Gritó Ruth desde la puerta de afuera, despertándome como era usual.
― ¡Gracias, Ruth! ― Grité de inmediato, corriendo a abrirle la puerta. ― ¿Quieres un café?
― No estaría mal, de todas formas hoy entro tarde al trabajo.
Abrí la puerta, ahí estaba ella… una chica pelirroja apenas 3 años menor que yo que vive en el departamento de al lado, era muy bonita, y es que su jovial gesto juvenil y juguetón la hacían un rostro amigable y entrañable a los pocos minutos de conocerla.
Ruth se volvió mi mejor amiga desde el momento en que la vi, cuando me mudé a Los Ángeles para cumplir mis sueños de volverme una estrella estaba sola, no tenía a nadie a mi lado y estaba muy asustada por la soledad; en ese momento ella tocó a mi puerta, desde entonces la química fue tal que en poco tiempo ya la consideraba como una hermana.
― Mira la cara de zombi que tienes ― Bufó, soltando una carcajada con su tierna y alegre voz. ― ¿No dormiste bien anoche?
― Supongo que me cuesta acostumbrarme a estar sola en una casa… ― Admití, mientras caminaba a la cocina para encender la cafetera. ― Quizás deba comprar un perro o algo…
― ¿Por qué no consigues un novio? ― Sugirió, picarona. ― Un latino ardiente, ¿Qué tal?
― No lo sé… por experiencia puedo decirte que los hombres son todos unos asnos.
― Ah… ¿Entonces qué tal una novia? ― Ruth sonrió, con morbo.
― No lo creo… tendría que ser alguien… asombrosa para que yo decidiera algo así… ¿Sabes de que hablo?
Sus mejillas se tiñeron en un rosado coqueto, mordió sus labios y desvió su mirada al suelo, me acerqué a ella con lentitud, bajo sincronizados pasos seseantes.
― Tendría que ser muy atenta….
― ¿Ah, s- si? ― Se cruzó de brazos y movió sus dedos.
― Y muy noble…
― Eh…  eh…
La tomé por los hombros con palpable delicadeza y recorrí con las yemas de mis dedos el contorno de sus brazos hasta llegar a sus manos, pude sentir como se estremeció.
― Ellie, yo…
― Ruth… no digas nada, ¿Por qué no dejamos que el momento hable por nosotras?
En sus preciosos ojos nocturnos se percibió un tenue brillo tentador y constante como las olas de mar… Ruth era preciosa cuando estaba avergonzada.
Humedecí mis labios con lentitud y después me mordí la parte inferior de los mismos con ansiedad, en respuesta ella liberó sus brazos y los posó sobre mis caderas con decisión, pude sentir su delicada complexión haciendo esfuerzo para acercarme a ella… cerré mis ojos.

************
Ruth/Ellie: ¡PAUSA, PAUSA!
(Se pausa la escena y aparecen Ruth, Ellie y Zack en una sala de cine con solo ellos en ella, Zack mira con fascinación a la pantalla mientras Ruth y Ellie gritan sin cesar, con indignación)
Zack: ¿Eh? ¿Por qué? ¡Vamos en la mejor parte!
Ruth: ¡Porque el nombre de la historia es “Ellie y su mejor amiga, Ruth”! No “Ellie y Ruth: Tortilleras mañaneras”
Ellie: Exacto, exacto… además, yo ni de broma opinaría así de una mocosa como esta.
Ruth: Ah, ¡Por favor! Tú y yo sabemos que tu crees que soy linda pero no lo admites, ¡Lo revela el autor en el especial de datos secretos!
Ellie: ¡Pues el autor puede irse a pelar rábanos a otro lado en vez de poner palabras en mi boca!
Zack: Chicas, ¿Podemos por favor solo continuar con la historia? ¡Nunca había estado más excitado en toda mi vida!
Ruth/Ellie: ¡NI DE BROMA!
Zack: ¡Demonios! Bueno… para mi mala suerte se ha escrito una segunda versión en que las chicas no intercambian fluidos… ¿Quieren ver esa en lugar de esta maravilla?
Ellie/Ruth: ¡POR SUPUESTO!
Zack: *suspiro* Está bien… entonces solo empezaremos de nuevo desde la parte en que Ruth le sugiere una novia a Ellie…
***********************
― Ah… ¿Entonces qué tal una novia? ― Ruth sonrió, con morbo.
― ¡De ninguna manera! ― Exclamó Ellie, retrocediendo con pánico. ― No sé si lo sepas pero yo cuando era más chica… eh… bueno, digamos que era un imán de chicas confundidas… el caso es que soy heterosexual hasta la medula.
― Ya veo… entonces eres una chica hetero que tiene una mala imagen de los hombres, ¿No?
― Básicamente si, así es… ¿Es tan difícil de creer?
― Nah ― Negó. ― Creo que todas las chicas estamos igual, ¿Sabes que necesitas? Un poco de vida social para acostumbrarte a esto de vivir sola, te llevaré a un club, bailaremos, nos divertiremos, te relajarás y entonces te darás cuenta de todas las ventajas de vivir sola.
― No logro encontrar relación alguna a lo que dices… sin embargo supongo que te haré caso porque pareces ser el tipo de chicas que siempre hacen las decisiones correctas en estos casos.
― ¡Eso te lo firmo, nena! ― Exclamó, tomándome de la mano con emoción. ― ¡Entonces está decidido, hoy Ellie “La come mundos” y Ruth “La pelirroja de fuego” van a destrozar la ciudad!
Ese era el plan, por lo que acordamos reunirnos apenas saliera del trabajo para irnos de fiesta.
Estaba algo nerviosa, incluso cuando vivía en Texas nunca salí más que en un par de ocasiones con mis amigas, que no eran ni la mitad de alocadas de lo que era Ruth… quiero decir, ¡Esa chica comía tacos al pastor con faratas! No existe persona en el mundo que pueda seguirle el juego, ¿Cómo era posible que una santurrona como yo pudiera lograrlo? Bueno… haría mi mejor intento.
Me arreglé lo más bonita que pude, con un conjunto en tonos nocturnos muy lindo que me había regalado mi hermana cuando me fui de la casa (por cierto, sospechaba que este era robado) y fui a llamar a Ruth a su departamento, ella salió ya lista con unos tonos mucho mas frescos que los míos, llevaba una minifalda blanca con botas que combinaban, una blusa naranja y una boina blanca.
― Te ves muy linda. ― Admití, con timidez.
― Tú no te quedas atrás ― Halagó, con su eterna sonrisa. ― Me encantan tus botas.
― Puedo prestártelas cuando gustes.
― ¿En serio? ¡Gracias! Una amiga solia decirme que el prestar calzado es la mayor demostración de amistad en las chicas.
― No estoy segura de que sea para tanto pero… en fin, ¿Nos vamos?
― Claro, ¡Andando!
― Por cierto, ¿A dónde iremos?
 ― 3 palabras.
Guardé silencio, esperando con paciencia.
― ¿Y bien? ―Pregunté, impaciente tras varios segundos de silencio.
― ¿Qué pasa? ―Preguntó.
― Dijiste que me dirías 3 palabras.
― No, tontilla ― Bufó. ― El club se llama “3 palabras”, conozco al dueño, es un gran lugar.
3 palabras, un club moderno de aquellos donde la música es tan alta que no puedes escuchar tus pensamientos, en que la cerveza tiene el precio de la hora que sea y donde las chicas pasan sin problemas ni filas.
Ruth se saludó de forma entrañable con el cadenero, que era un tremendo gorila cuyo temible rostro se dulcificó apenas vio a Ruth llegar conmigo, incluso le entregó un pase a la sección VIP.
― Le salvé la vida en una ocasión, desde entonces somos muy amigos. ― Explicó. Me dio pena preguntar si era en serio o era broma.
Soy una pésima bailarina, pero Ruth me ayudó a disimularlo, me enseño varios pasos y hasta aceptó recibir varios pisotones con tal de bailar conmigo. No pasó mucho tiempo para que un par de chicos apuestos se nos acercaran a coquetear.
― Amigas ― Saludó uno de ellos. ― ¿Están solas? Podemos bailar con ustedes si gustan, ¿Qué dicen? Les invitaremos las bebidas.
― ¿Qué opinas, Ellie? ―Preguntó Ruth, arqueando una ceja. ― ¿Quieres que nos acompañen?
Les miré, dubitativa, parecían ser agradables. Estaba a punto de asentir cuando la música se detuvo y el escenario ubicado en la zona norte del club se iluminó en luces de neón. En dicho escenario había micrófonos e instrumentos musicales acomodados cuidadosamente.
― Buenas noches, queridos clientes ¿Qué creen? ¡Ha llegado el platillo fuerte de la noche! ― Anunció un hombrecillo pequeño y calvo. ― ¡Un fuerte aplauso para SheepHeads, LA BANDA EXCLUSIVA DE TRES PALABRAS!
Hubo una serie inmensa de aplausos y gran cantidad de las personas que se encontraban bailando a nuestro alrededor (incluyendo a los chicos que nos estaban coqueteando) corrieron con prisa a rodear el escenario.
― Ah, mi amigo dueño del lugar me comentó algo al respecto ― Comentó Ruth. ― Dijo que hace un par de semanas habían contratado a una banda amateur buenísima para tocar aquí durante los fines de semana, me aseguró que eran de otro mundo.
― Pues vaya que sí, de lo contrario no serian tan populares, ¿Cierto?
― Yo no me impresiono fácilmente. ― Alardeó, sonriente. ― Seré su mayor critica.
La gente comenzó a corear a la banda conforme pasaron los segundos, no pasó mucho tiempo para que el primer miembro de la banda hiciera presencia, era el dueño del bajo, un chico moreno de aspecto latino con ojos verdes y cabello castaño, tomó su instrumento y puso la cabeza gacha a la espera de sus compañeros.
El siguiente fue el baterista, un chico de unos 14 años solamente, era muy apuesto, por lo que incluso varias chicas empezaron a gritar “pedofilia, pedofilia”.
Le siguió una preciosa chica morena de cabello oscuro hasta los hombros, tenia labios anchos y unos ojos claros tan brillantes que parecía que se pondría a llorar en cualquier momento, sin embargo su semblante era rudo, con actitud, inspiraba una seguridad impresionante; tomó lugar al frente y tomó su guitarra eléctrica color rosa.
Todos guardaron silencio, incluso el público soportó por varios segundos con la tensión, sin embargo con el paso del tiempo la gente comenzó a impacientarse y comenzaron a corear un nombre que no alcanzaba a identificar.
  ― ¿Qué están diciendo? ―Pregunté a Ruth.
― Creo que dicen “Chang” o algo así.
― En realidad dicen Zack ― Explicó una voz a nuestras espaldas.
Era un muchacho de unos 22 años de cabello oscuro y ojos azules con facciones perfectas, como cinceladas con sumo cuidado. Llevaba un pañuelo rojo atado al cuello, una camisa de rayas y un pantalón de mezclilla destrozado por las rodillas. Solo verle me hizo perder el aliento, era el hombre más apuesto que había visto en mi vida.
― ¿Es el vocalista o algo asi? ― Preguntó Ruth.
― Y también segundo vocalista. ―Agregó, con aires orgullosos. ― Por lo que he escuchado es asombroso, de otro mundo…
― ¿No estás exagerando amigo? ― Ruth soltó una carcajada. ― Lo mismo dicen de los jonas brothers y todos sabemos que no son nada de lo que dicen.
Quise decirle a Ruth que no se metiera con los Jonas pero estaba tan embelezada que me fue imposible responder.
― Me pregunto si estaré exagerando ― Analizó, juguetón. ― ¿Qué te parece si nos vemos después del concierto y me lo dices tu misma?
― Hoy estoy con mi amiga, lo siento galán.
Ruth y él compartieron una mirada astuta, ninguno de los dos retiró su postura.
― Conseguiré un amigo para ella, ¿Qué dices?
― En realidad no lo creo, amigo… quizás en  otra noche.
― ¡A mí no me molesta! ―Exclamé, ambos clavaron sus ojos en mi, sorprendidos.
Ruth buscó una explicación con sus ojos, me limité a sonreírle; como diciéndole “No dejes pasar esta oportunidad”.
― No quiero amigos feos para ella. ― Ruth le miró, acusadora.
― Prometo traer a un hombre guapo o a un hermoso chico… incluso puedo conseguir una chica…
― No creo que eso sea necesario. ― acertó.
― Bien, entonces nos vemos cuando la banda deje de tocar… ¿Qué les parece si se pasan a nuestra sala privada entonces? Compraremos algunas botellas y jugaremos billar.
― Está bien ― Respondimos al unísono.
― Genial, entonces nos vemos en un par de horas en la sala 3, ¡No vayan a fallarme!
― Por cierto, amigo… ― Murmuró Ruth,  dando un par de pasos hacia nuestra nueva amistad. ― ¿Cuál es tu nombre?
Él acarició su cabello ligeramente.
― Te diré el mío después de esta pregunta: ¿Cuál es el tuyo, amiga?
― Soy Ruth, y ella es Ellie.
― Lindo nombre… bueno, debo irme.
― ¡Espera! ― Le detuvo, tomándole por la manga de su playera. ― No me has dicho el tuyo.
Él sonrió.
― Soy Zack Mosh.
Ruth le dejó ir, mientras veía como se abría paso en toda la multitud que recién se enteraba de su presencia. Las chicas luchaban por llegar hasta él y darle la mano o como mínimo tocarlo,  él se dejó querer, abrazó a unas, besó a otras y un par de minutos después finalmente fue capaz de brincar al escenario, donde su banda ya le esperaba con algo de mal humor.
― Lamento el retraso. ― Bufó, el público rió.
― ¿Dónde rayos estabas? ―Preguntó la hermosa guitarrista por el micrófono. ― ¿No ves que debimos empezar hace ya 10 minutos?
 ― Lo sé, y lo siento mucho ― Se disculpó, con su algo áspera voz tranquilizadora y repleta de seguridad. ― Es solo que me distraje mucho con mis nuevas amigas aquí presentes, Ruth y Ellie, ¡Un aplauso para ellas por cierto, es la primera vez que nos van a escuchar tocar así que espero dejarles un buen sabor de boca!
Zack nos señaló desde el escenario y todos clavaron sus miradas en nosotras y comenzaron a aplaudirnos, ambas nos encogimos de los nervios.
― Lamento que Zack sea tan ligón ― Se disculpó la chica, ahora dirigiéndose a los presentes. ― Como multa a su retraso va a tener que hacer un solo legendario como aquel que se aventó en nuestra noche de debut, ¡¿Qué les parece?! ¡VAMOS A DARLE ENTONCES, VENGA SHEEPHEADS, ESTO ES “MY DREAM”!
Esa fue la presentación más espectacular que he visto en mi vida, todos y cada uno de ellos se entregó al máximo y nos volvieron locos como fruto; ya durante la última canción Ruth y yo nos encontrábamos en primera fila.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Bienvenido al mejor blog del universo!

Puedes seguirme en las redes sociales o suscribirte al feed.

¡Suscríbete a mí blog!

Recibe en tu correo las actualizaciones de mis relatos y cuentos. Sólo ingresa tu correo para suscribirte.