Lo Último

19 feb. 2015

La historia perfecta

Como mi forma de vivir, esta idea surgió de un sueño.
En mi sueño, pude apreciar una de mis obras de un modo que nunca antes supuse para ella.
Fiel al estilo que he forjado estos años, mi historia era en mi mente un inmenso monte de trama que se extendía hasta los bordes de mi imaginación fantasiosa, pero en el sueño no era así… en mi sueño, era tan sutil y tan corta, que aparentaba ser apenas un bocadillo en comparación al banquete que tenía en mente para ella desde un principio.
Mi idea principal era, para darles una idea, una historia épica carente de altibajos, porque nunca bajaba; la acción, la tensión y el drama podían respirarse en cada uno de los borradores que escribí, y en mi mente me era inevitable dibujar escenas futuras sin una batalla a muerte, o un combate que decidiera el destino del universo… mis deseos de hacer de esa historia una aventura épica sin igual me hacían visualizarla extensa y violenta, lo cual no es malo, pero nunca me inspiró la confianza necesaria para dejar de lado el resto de mis proyectos y concentrarme en darle vida.
El sueño, por otra parte, me regalaba una versión tranquila que elevaba de tono apenas unas notas para desenvolver misterios lentamente y luego volver a bajar a la espera de llegar al próximo punto de elevación en la misma dosis de levedad. El sabor agradable de la fantasía y aventura en dosis pequeñas combinadas con la cotidianidad de un relato de recuentos de la vida, daba una categoría nueva a mi obra.
Ya no era más una historia de fantasía con combates épicos, profecías, deidades y espíritus guardianes… ahora era una historia mágica de misterio que lentamente era capaz de forjar a mis personajes de un modo que nunca hubiese logrado escribiéndola en su formato original. Mi sueño, me regalaba una versión perfeccionada, alivianada, y compactada de la inmensa aventura que ya tenía más de dos años dando vueltas en mi cabeza.
Comprendí que una historia épica no necesita altos puntos de conflicto a todo momento, y que la magia no tiene porque desparramarse sobre el personaje apenas parpadea… puedo obtener mejores resultados con sutiles momentos de misticismo, puedo crear un entorno más encantador sin excéntricas instalaciones de combates o misteriosos rituales ancestrales… puedo hacer una historia más sana y balanceada, centrada en los personajes y en su desarrollo alrededor de un creciente misterio.
Al despertar he pulido mis ideas, y ahora estoy tan alegre que no he podido evitar venir a compartirlo hasta aquí. Visualizo pequeños volúmenes, pequeños en tamaño, pero inmensos en contenido. Veo dentro de ellos una historia fresca y encantadora, capaz de cautivar lo mejor de la fantasía y de lo cotidiano, sin perder en absoluto la esencia característica de mis creaciones.
No es un secreto para aquellos que me conocen mi afición al fútbol, en especial al Club Santos Laguna. Menciono esto, porque nuestro director técnico (Pedro Caixinha al momento en que escribo esta entrada), ha dicho hasta el cansancio un mismo discurso cada vez que echa fuera a un futbolista importante para los aficionados y para la institución, y llega en su reemplazo un jugador más discreto y mucho menos llamativo en cuanto a nombre y rendimiento: “Con la salida de ____ y la llegada de ____ tendremos mayor dinamismo”. Siendo dinamismo la palabra clave en su cantaleta, comprendo y aplico lo que dice en mi propia ejecución. Me explico:
Existen grandes jugadores que han salido de Santos luego de haber dado cosas grandes, aún cuando pudieron haber dado más, la institución consideró que su momento de salida había llegado, y le reemplazan de inmediato por un jugador más discreto que no va a igualarse a él en comparación directa. No obstante, a la larga, se puede apreciar que la salida de ese jugador estrella ha hecho al equipo funcionar mejor aún, pues ya no se juega para que él sea la figura, sino que todos funcionan como un engranaje para hacer del plantel una maquina funcional por donde se le mire. Sin la necesidad de depender de un solo ídolo que en cualquier momento puede errar.
Aplicado en la escritura, los jugadores serían los elementos literarios que elijo para cada una de mis obras. No siempre elijo correctamente los elementos para cada situación, y más de una vez he acabado dependiendo de un elemento en particular para sostener la historia. Si arrebatara alguno de esos elementos claves, mis tramas se caerían a pedazos y quedaría bien claro que más de una de ellas es una masa gigantesca de inconsistencias con una o dos cosas que le hacen rescatarse del montón.

Gracias a mi sueño, he podido apreciar que arrebatando elementos claves a una de mis historias más queridas, y reemplazándolo por elementos más discretos y mucho menos llamativos (pero eso sí, mucho más adecuados para el engranaje) puedo cambiar y revolucionar mi historia hasta un punto que no creí posible. No sobrarán elementos, ni personajes, ni habrán fallas o agujeros en la trama. Será, en teoría, la historia perfecta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Bienvenido al mejor blog del universo!

Puedes seguirme en las redes sociales o suscribirte al feed.

¡Suscríbete a mí blog!

Recibe en tu correo las actualizaciones de mis relatos y cuentos. Sólo ingresa tu correo para suscribirte.